EE. UU. exige a Delcy Rodríguez entregar al hijo y hijastro de Maduro

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la presión sobre la líder interina de Delcy Rodríguez en Venezuela para que autorice investigaciones y facilite cooperación judicial respecto a nueve altos funcionarios del régimen chavista, incluidos el hijo y el hijastro del recientemente capturado exmandatario Nicolás Maduro. Este llamado coincide con el contexto de tensiones tras la captura de Maduro el 3 de enero, y pretende ampliar las pesquisas más allá de figuras como Alex Saab y Raúl Gorrín, involucrados en casos relacionados con corrupción y lavado de activos.
En ese sentido, Nicolás Ernesto Maduro Guerra —hijo de Maduro— figura en un expediente penal estadounidense vinculado con narcotráfico y tráfico de armas, mientras que Walter Jacob Gavidia Flores, hijastro del exmandatario, ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro por su presunta participación en comisiones de contratos públicos. Estados Unidos estaría solicitando no solo declaraciones, sino “documentación y pruebas de trazabilidad” para continuar con las investigaciones, según reporta el diario español ABC.
Delcy Rodríguez tiene que entregar al hijo y hijastro de Maduro
La lista de personas que Washington tiene en la mira también incluye a figuras como Tareck El Aissami y Samark López Bello, detenidos por presunta corrupción petrolera en 2024, y Pedro Luis Martín-Olivares, exresponsable de inteligencia económica, quien es objeto de recompensas por parte de EE. UU. Para facilitar este proceso, Estados Unidos habría presionado para verificar avances en la recolección de testimonios y pruebas desde territorio norteamericano, aunque las restricciones legales sobre extradición de venezolanos podrían complicar eventuales traslados a tribunales estadounidenses.
Este panorama de exigencias se produce en medio de un esfuerzo diplomático mayor entre Caracas y Washington tras los recientes acontecimientos políticos, incluyendo contactos directos entre Delcy Rodríguez y altos funcionarios estadounidenses, con el fin de coordinar cooperación en áreas como lucha contra el narcotráfico y seguridad, aunque persisten desacuerdos sobre la soberanía y los límites de esa colaboración.