Política

De La Espriella vuelve al país prometiendo ayudar a “los más pobres”… ¿y también a los empresarios?

Abelardo de la Espriella reapareció en Colombia con la energía que lo caracteriza y un discurso que ya empezó a mover el avispero político. Desde una entrevista difundida en sus propias redes, el abogado y ahora precandidato presidencial aseguró que regresó desde Italia con un propósito casi “misionero”: ponerse al servicio de las comunidades más vulnerables.
“Vine a ayudar a la gente más pobre, que es la que más me preocupa”, afirmó, dejando claro que su narrativa se centra en el compromiso social y en el inicio de una nueva etapa en su aspiración política.
Pero su mensaje no se quedó ahí. Con tono firme, De la Espriella defendió al sector empresarial como el motor real del país. Aseguró que son los empresarios quienes sostienen la economía y que, gracias a ellos, sería posible financiar las transformaciones que dice querer impulsar.
Y como si hiciera falta un ingrediente más para la polémica, reiteró que su campaña no depende de ningún padrino político ni económico: “El tigre no tiene dueño”, remató.
Regresa, promete, critica, se desmarca… y enciende el debate.
La pregunta que queda flotando es la misma que muchos ya se hacen: ¿será que sí le creen al abogado?
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