“Yo sería una consentida de Trump”: Vicky Dávila afirma que buscaría una relación estratégica con Estados Unidos si llega a la Presidencia
La precandidata presidencial Vicky Dávila volvió a generar debate nacional tras declarar que, de llegar a la Casa de Nariño, implementaría un modelo de extradición exprés para los narcotraficantes y fortalecería la relación bilateral con Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump.
“Como presidente, yo sí le mando a Trump extraditados a todos los narcos de manera exprés. Yo sería una consentida de Trump, y si yo lo tengo que consentir, también lo consiento. Hay que hacer lo que le convenga a Colombia”, afirmó Dávila durante una intervención pública que ya ha despertado reacciones en distintos sectores.

La precandidata justificó su postura asegurando que una alianza sólida con Washington especialmente bajo una administración republicana permitiría reforzar la cooperación en seguridad, agilizar la lucha contra el narcotráfico y mejorar la presión internacional sobre estructuras criminales que operan desde Colombia.
Sus declaraciones llegan en un momento en el que el debate sobre la extradición vuelve a ocupar un lugar central en la agenda política. Mientras algunos sectores defienden mantenerla como herramienta fundamental contra el crimen organizado, otros consideran que debe revisarse para evitar abusos, fortalecer la justicia interna y garantizar que los máximos responsables respondan en Colombia.
Dávila, sin embargo, se ubica en la línea dura: promete mano firme, cooperación estrecha con Estados Unidos y decisiones “sin titubeos” frente a los grupos narcotraficantes.
El mensaje también se interpreta como un guiño directo al electorado más conservador y a quienes respaldan una política antidrogas más estricta. No obstante, críticos advierten que la idea de “consentir” a un mandatario extranjero podría poner en entredicho la soberanía nacional y la autonomía en la toma de decisiones.
Con estas declaraciones, Vicky Dávila continúa posicionándose como una de las voces más polémicas y disruptivas del escenario preelectoral, marcando un estilo frontal y sin ambigüedades de cara a la carrera presidencial de 2026.