El empleo informal cae levemente y se ubica en 55,2 %

La informalidad laboral continúa siendo una de las principales problemáticas del mercado laboral colombiano. De acuerdo con la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del Dane, en el trimestre móvil junio-agosto de 2025, el 55.2 % de las personas ocupadas en el país trabajó en condiciones de informalidad, una leve disminución frente al 56.0 % registrado en el mismo periodo del año anterior.
El informe revela que los centros poblados y las zonas rurales dispersas siguen concentrando los mayores niveles de empleo informal, alcanzando un 83 % del total de ocupados en estas áreas.
En cuanto a la distribución por sexo, los hombres mantienen el porcentaje más alto de informalidad, con un 57.8 %, mientras que en las mujeres la cifra se ubicó en 51.6 %. Pese a estas diferencias, el boletín técnico del Dane destaca que las variaciones frente al año anterior son mínimas: una reducción de 0.1 puntos porcentuales en hombres y 1.7 puntos en mujeres, reflejando que la brecha de género laboral persiste tanto en zonas rurales como en las principales ciudades del país.
Entre las ciudades con mayores índices de informalidad se destacan Sincelejo (69.1 %), Valledupar (64.9 %) y Montería (64.1 %). En contraste, las urbes con menor proporción fueron Bogotá (34.0 %), Manizales A.M. (37.2 %) y Medellín A.M. (39.9 %).
El análisis por tamaño empresarial muestra que la mayor concentración de trabajadores informales se encuentra en las microempresas, donde el 84.8 % de los ocupados carece de formalidad laboral. En las pequeñas empresas, el porcentaje fue del 20.3 %, mientras que en las medianas y grandes apenas alcanzó el 5.1 % y 2.4 %, respectivamente.
El reporte evidencia que, aunque la informalidad disminuye levemente, más de la mitad de la población ocupada en Colombia continúa sin acceso a las garantías laborales básicas, lo que refleja la persistencia estructural de esta problemática a nivel nacional.