Casabe de Ciénaga de Oro, ahora es patrimonio cultural de la humanidad

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró al casabe, un pan elaborado con yuca de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La decisión, anunciada a principios de diciembre, también reconoce las prácticas tradicionales asociadas a su elaboración y consumo, subrayando su importancia en la identidad y cohesión social de las comunidades del Caribe.
El casabe, consumido en países como República Dominicana, Cuba, Haití, Honduras y Venezuela, tiene su origen en las comunidades indígenas precolombinas, legado que más tarde fue enriquecido por las influencias afrocaribeñas. Este alimento ha sido transmitido de generación en generación, de manera informal en los hogares y formalmente en las escuelas, consolidándose como un símbolo cultural en la región.

La Unesco destacó su relevancia no solo como elemento identitario, sino también como motor de desarrollo sostenible, contribuyendo a la seguridad alimentaria y al sustento económico de miles de familias.
La inclusión del casabe en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial fue impulsada por las delegaciones de República Dominicana, Cuba, Haití, Honduras y Venezuela, que presentaron conjuntamente la petición para su reconocimiento. En un comunicado, la oficina presidencial de República Dominicana resaltó el papel del casabe como símbolo de cohesión social y desarrollo en las comunidades que lo producen y consumen.

El casabe, más que un alimento, es un puente entre el pasado y el presente, un ejemplo vivo de cómo las tradiciones ancestrales siguen enriqueciendo la identidad cultural de las regiones que lo producen. Con esta declaración, la Unesco invita a proteger y valorar este patrimonio compartido que trasciende fronteras y generaciones.