Bashar al Assad abandona Siria tras dos décadas de gobierno: rebeldes aseguran controlar Damasco
En un giro histórico, los rebeldes sirios afirmaron en la madrugada del domingo haber tomado el control de Damasco, mientras el presidente Bashar al Assad habría abandonado el país en un avión privado, según reportes de la agencia Reuters. La capital siria enfrenta momentos de caos, con decenas de personas intentando huir ante el avance insurgente liderado por el grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS), comandado por Abu Mohammed al-Jolani. Este último instó a sus fuerzas a mantener bajo control las instituciones públicas sin intervenir, dejando la supervisión al primer ministro hasta una entrega formal.

El posible fin del régimen de Al Assad marca el cierre de un capítulo oscuro en la historia de Siria, donde el líder gobernó con “mano de hierro” desde el año 2000, tras suceder a su padre, Hafez al Assad, quien había ostentado el poder por 29 años. El mandato de Bashar estuvo caracterizado por la brutal represión de la oposición, particularmente durante la guerra civil que estalló en 2011, dejando un saldo devastador de miles de muertos y millones de desplazados.
La vida de Bashar al Assad dio un vuelco inesperado en 1994 tras la muerte de su hermano mayor, Bassel, en un accidente de tráfico. Esto obligó a Bashar, entonces estudiante de oftalmología en Londres, a regresar a Siria para ser preparado como sucesor de su padre. Aunque su llegada al poder estuvo acompañada de promesas de modernización y apertura, estas se desvanecieron rápidamente en un regreso a la represión y control autoritario que definieron su gobierno.
La huida de Al Assad, de confirmarse, abriría un nuevo y complejo capítulo en Siria. Mientras los rebeldes consolidan su avance en Damasco, el país enfrenta un incierto futuro político y humanitario. Las instituciones internacionales y actores clave de la región observan de cerca los acontecimientos, que podrían redefinir el equilibrio de poder en Medio Oriente tras décadas de régimen autoritario bajo la dinastía Al Assad.