
Un hombre en Rionegro confesó que mató y arrojó a un río a su expareja; ella lo había denunciado
-El hombre se entregó a las autoridades y relató dónde arrojó el cadáver. La víctima ya había puesto en conocimiento de la Fiscalía la amenaza de muerte.-
Aproximadamente a las 10:30 de la noche de este martes 26 de julio, un policía que se encontraba prestando servicio de vigilancia a la entrada de la finca El Capricho, en la vereda El Tablazo, en Rionegro, vio acercarse hasta la caseta de guardia a un hombre con la ropa mojada y en evidente estado de alteración. El uniformado salió a su paso. El hombre inmediatamente le reveló su identidad, Diego Luis Ocampo Ceballos, y le confesó que acababa de asesinar a su excompañera.
Las patrullas llegaron hasta una quebrada a pocos metros de la glorieta El Tablazo y allí encontraron el cuerpo de María Camila Buritica López, una joven de 23 años, a quien Ocampo Ceballos estranguló ante la negativa de su expareja de continuar con la relación que habían sostenido en el pasado. El confeso asesino había arrojado el cuerpo de la mujer una hora antes de aceptar su crimen.
Tras conocerse el hecho, la familia de María Camila llegó hasta el sitio donde se encontraba Ocampo Ceballos y ante el riesgo de que fuera linchado la policía lo trasladó a la subestación de Llanogrande.
María Camila residía con sus padres en el sector Chamizal, de la vereda El Tablazo. Era madre de un niño de ocho años, a quien Diego Luis, su papá, no tuvo reparos en confesarle poco más de una semana antes lo que pretendía hacer con su mamá.
Según relató a Mi Oriente la hermana de la víctima, el sábado 16 de julio, tras salir de un partido, Ocampo se apareció en la cancha de El Tablazo y les exigió a María Camila, su hermana y el niño, que subieran al carro que conducía. Ellas se negaron, pero el niño accedió. Fue allí cuando le contó que iba a matar a María Camila, la descuartizaría y luego se entregaría a las autoridades.
El niño le contó alarmado a su mamá, quien inmediatamente llamó a la Fiscalía a radicar la denuncia. Allí le dijeron que tenía que asentar el radicado que le habían entregado, pero no alcanzó a recibir la protección que buscaba. Este martes, cuando salió a trabajar, fue asaltada por Diego Luis, quien tras asesinarla y antes de presentarse ante la policía llamó a su propia mamá a confesar que finalmente había cometido el crimen.
*Vía El Colombiano