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Álvaro Uribe calificó de “muy benigno” el planteamiento de De La Espriella ante la ONU sobre el acuerdo de paz

El expresidente Álvaro Uribe, consideró que el planteamiento presentado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fue demasiado moderado y señaló varios aspectos que, a su juicio, debieron exponerse sobre las consecuencias del acuerdo de paz con las Farc.

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El expresidente Álvaro Uribe Vélez reaccionó a la postura del Gobierno de Abelardo De La Espriella frente a los acuerdos de paz firmados en 2016 entre el Estado colombiano y la antigua guerrilla de las Farc, luego de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobara por unanimidad una modificación al mandato de la Misión de Verificación de ese organismo en Colombia.

A través de su cuenta oficial en la red social X, el exmandatario Uribe, expresó su inconformidad con el tono de la solicitud presentada por el Gobierno colombiano y consideró que el planteamiento fue demasiado moderado frente a los resultados que, según su interpretación, ha dejado la implementación del acuerdo de paz.

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“Antes el presidente Abelardo De La Espriella fue muy benigno con el pedido a la ONU sobre el proceso con Farc”, escribió Uribe, quien posteriormente enumeró varios aspectos que, en su opinión, debieron tener mayor protagonismo en la exposición ante el organismo internacional.

Entre sus principales cuestionamientos, el expresidente mencionó el aumento de la producción y exportación de cocaína, el crecimiento de los grupos armados ilegales y lo que calificó como impunidad frente a los delitos cometidos por integrantes de las Farc.

“Se pasó de exportar 150 toneladas de cocaína a exportar 2.100; los grupos armados pasaron de 7.000 a 26.000 personas; impunidad total a las Farc (violación de mujeres y niños); maltrato a nuestras Fuerzas Militares, que las igualaron con el terrorismo y casi las acaban; proliferación de entidades burocráticas; gasto público insostenible”, manifestó.

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Las declaraciones de Uribe también dejaron en evidencia sus diferencias frente al tratamiento que se le ha dado a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), mecanismo de justicia transicional creado en el marco del acuerdo suscrito durante el Gobierno de Juan Manuel Santos con la antigua guerrilla de las Farc.

Para Uribe, la postura del actual Gobierno debió incluir críticas más contundentes sobre el funcionamiento de este sistema de justicia y las condiciones en las que se desarrolló el proceso de reincorporación de los antiguos combatientes.

La reacción de Uribe se produjo después de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la propuesta de Colombia para modificar el mandato de la Misión de Verificación del Acuerdo de Paz de 2016.

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La decisión contó con el respaldo unánime de los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, sin votos en contra ni abstenciones. El resultado fue presentado por el Gobierno como un respaldo internacional a su iniciativa de ajustar las funciones de verificación que desarrolla Naciones Unidas en territorio colombiano.

De acuerdo con el anuncio presidencial, la misión concentrará sus labores en dos asuntos fundamentales: la reincorporación de los excombatientes y las garantías de seguridad.

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En consecuencia, la Reforma Rural Integral dejará de estar bajo la verificación de esa misión internacional y pasará a ser responsabilidad de las instituciones colombianas.

El jefe de Estado destacó que este cambio representa un avance en la capacidad del país para asumir directamente sus compromisos y establecer los mecanismos necesarios para desarrollar las políticas relacionadas con la implementación del acuerdo.

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“Esta decisión reafirma la soberanía de Colombia para asumir sus responsabilidades y definir, dentro del marco de la Constitución y la ley, los mecanismos de implementación de sus compromisos”, señaló el mandatario.

En su pronunciamiento, el presidente también insistió en que la implementación de los acuerdos de paz debe estar acompañada de garantías de seguridad, justicia y fortalecimiento institucional.

“La paz no puede ser sinónimo de impunidad ni la soberanía puede ser negociable. Colombia necesita una paz con seguridad, justicia, instituciones fuertes y presencia efectiva del Estado en todo el territorio nacional”, afirmó.

El mandatario agradeció a los 15 integrantes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por respaldar la propuesta colombiana y destacó el trabajo del equipo diplomático encargado de gestionar la iniciativa.

En particular, reconoció la labor del embajador de Colombia ante la ONU, Mauricio Gaona, quien estuvo al frente de las gestiones diplomáticas para conseguir el respaldo internacional.

Las declaraciones de Álvaro Uribe vuelven a poner sobre la mesa las diferencias políticas que existen en Colombia frente al acuerdo de paz de 2016, especialmente en asuntos relacionados con la justicia transicional, la reincorporación de excombatientes, la seguridad en los territorios y las responsabilidades del Estado.

Mientras el Gobierno destaca la decisión del Consejo de Seguridad como un paso para fortalecer la soberanía nacional y concentrar la verificación internacional en asuntos que considera prioritarios, Uribe considera que el planteamiento presentado ante Naciones Unidas debió ser más crítico frente a los resultados del proceso con las Farc.

El pronunciamiento del expresidente también evidencia que, pese a los cambios en el escenario político, el debate sobre los alcances, resultados y obligaciones derivados del acuerdo de paz continúa siendo uno de los temas centrales de la discusión nacional.

 

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