¡Se destraba megaproyecto vial! Adjudican interventoría para invertir $255 mil millones en la vía Chinú–Lorica–San Bernardo del Viento
Una de las obras más esperadas por los habitantes de la Sabana, el Bajo Sinú y la zona costanera de Córdoba está más cerca de comenzar. Tras un proceso en el que participaron cerca de 70 oferentes, el Consorcio Intervial Córdoba fue seleccionado para ejercer la interventoría del Corredor Etno-Agroturístico, un megaproyecto de 73 kilómetros que busca mejorar la movilidad, facilitar el transporte de productos agrícolas y fortalecer el turismo regional.
La esperanza de contar con una carretera en mejores condiciones comienza a tomar fuerza entre las comunidades que diariamente transitan entre Chinú, Lorica y San Bernardo del Viento. La adjudicación de la interventoría representa un paso fundamental para iniciar las obras de recuperación de este corredor, cuyo deterioro ha generado dificultades para transportadores, campesinos, comerciantes y viajeros.
El proyecto, conocido como Corredor Etno-Agroturístico de Córdoba, contempla una inversión de $255.000 millones, financiados con recursos departamentales provenientes de regalías. La intervención abarcará aproximadamente 73 kilómetros y busca mejorar la conexión entre tres importantes subregiones del departamento: la Sabana, el Bajo Sinú y la Costanera.

Vía Lorica – Chinú – San Bernardo del Viento
Uno de los últimos obstáculos administrativos era la contratación de la interventoría, proceso que despertó gran interés por la participación de cerca de 70 proponentes. Finalmente, el Consorcio Intervial Córdoba fue seleccionado para supervisar el cumplimiento técnico y contractual de las obras, permitiendo avanzar hacia la etapa de ejecución.
¡La expectativa ahora está puesta en las máquinas y los trabajos sobre la carretera! El gobernador Erasmo Zuleta Bechara anunció que, una vez superado este trámite, se espera iniciar la construcción en un plazo máximo de 20 días. También existe la intención de realizar la colocación de la primera piedra durante la primera quincena de noviembre, con la posible presencia del presidente Abelardo de la Espriella. Sin embargo, la fecha de ese acto todavía no ha sido confirmada.
De acuerdo con la información del proyecto, los trabajos tendrían un plazo de ejecución de 36 meses. La recuperación de esta vía busca facilitar los desplazamientos entre municipios, reducir las dificultades para transportar mercancías y productos agrícolas y mejorar el acceso a destinos turísticos como Lorica y las playas de San Bernardo del Viento.
Para los campesinos y pequeños comerciantes, la importancia de esta obra va más allá del pavimento. Contar con mejores condiciones de movilidad podría facilitar la salida de sus cosechas, disminuir contratiempos en el transporte y abrir nuevas oportunidades comerciales para las comunidades rurales que dependen de este corredor.
Otro proyecto clave para la conectividad de la zona es la construcción del nuevo puente de La Doctrina, conocido popularmente por el llamado semáforo humano. Invías adjudicó su reemplazo al Consorcio SCI Doctrina, integrado por Conciviles Infraestructura S.A.S. y Servicios de Ingeniería Civil S.A., con una inversión anunciada superior a $49.000 millones.
Aunque el contrato del puente ya fue adjudicado, habitantes de la zona han manifestado preocupación por las demoras en el inicio de los trabajos y el deterioro de la estructura existente. Por eso, tanto la nueva carretera como el reemplazo del puente representan compromisos importantes para mejorar la movilidad hacia la zona costanera.
El gobernador Erasmo Zuleta destacó que el corredor permitirá conectar territorios con importantes actividades agrícolas, artesanales y turísticas. Sin embargo, para las comunidades el verdadero resultado comenzará a sentirse cuando las obras avancen y se traduzcan en carreteras más seguras y mejores tiempos de desplazamiento.
¡Córdoba espera que el megaproyecto pase del papel a la realidad! Con la interventoría adjudicada y los recursos anunciados, el reto será cumplir los cronogramas y garantizar que la inversión de $255.000 millones se convierta en una solución duradera para miles de habitantes de la Sabana, el Bajo Sinú y la Costanera.