Presidente de Polonia acusa a Donald Tusk de orquestar un golpe de Estado en medio de una crisis judicial
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, acusó al primer ministro, Donald Tusk, de estar orquestando un golpe de Estado, en medio de una disputa institucional por el control del Tribunal Constitucional (TC), que ha provocado protestas y un despliegue policial en Varsovia.

Nawrocki, quien se encontraba de visita oficial en Senegal, anunció su regreso anticipado al país y aseguró que su presencia era necesaria ante la gravedad de la situación. “En un momento así, el presidente debe estar en Polonia”, escribió en la red social X.
El enfrentamiento entre ambos mandatarios se produce por la renovación del Tribunal Constitucional. Desde que Tusk asumió el poder en 2023, el presidente conservador ha bloqueado varias iniciativas del Gobierno y se ha negado a tomar juramento a magistrados elegidos por la mayoría parlamentaria.
La tensión aumentó este viernes, cuando la Policía desplegó un operativo alrededor de la sede del alto tribunal en Varsovia. Tres personas fueron detenidas después de saltar las vallas e ingresar al recinto durante una concentración.
Las autoridades justificaron la intervención por el riesgo de agresiones contra el personal judicial y posibles alteraciones del orden público.
Disputa por el control del Tribunal Constitucional
La crisis se intensificó después de que la jueza Anna Korwin-Piotrowska asumiera provisionalmente la dirección del tribunal y suspendiera durante un mes a su presidente, Bogdan Święczkowski, y a su vicepresidente. Sin embargo, el propio Constitucional sostiene que ambos continúan en sus cargos. Las dos facciones de magistrados mantienen posiciones enfrentadas sobre la legitimidad de sus nombramientos y la dirección del organismo.
El conflicto tiene sus antecedentes en la reforma judicial impulsada por el partido Ley y Justicia (PiS), que gobernó entre 2015 y 2023, y en la negativa del tribunal a incorporar a los nuevos magistrados elegidos por el Parlamento en marzo de 2026.
Por su parte, Donald Tusk respaldó la intervención de la jueza y defendió que las medidas buscan restablecer el Estado de derecho, después de lo que calificó como años de irregularidades durante los gobiernos del PiS.
“No hay otro camino”, afirmó el primer ministro, quien considera que el bloqueo de la dirección del tribunal ha impedido su funcionamiento y la incorporación de nuevos magistrados. La disputa mantiene enfrentados al Gobierno y la Presidencia polaca, mientras crece la tensión institucional alrededor de uno de los principales órganos judiciales del país.