Mundo

El curioso recuerdo de un vikingo que hoy vale oro para la arqueología

La arqueología nunca deja de sorprender. Lo que hace más de mil años fue una necesidad completamente normal para un vikingo terminó convirtiéndose en uno de los hallazgos más curiosos de la historia: un excremento humano conservado durante siglos que hoy es estudiado y exhibido como una auténtica reliquia.

Publicidad

La peculiar pieza fue descubierta en 1972 durante unas excavaciones en York, Inglaterra, en un terreno donde posteriormente funcionaría una sucursal del banco Lloyds. El objeto, conocido como Coprolito de Lloyds Bank, mide aproximadamente 20 centímetros de largo y pertenece a la época en que los vikingos habitaban esa región.

Publicidad


Pero lo más sorprendente no es su tamaño ni su antigüedad. Los científicos encontraron restos de alimentos y huevos de parásitos intestinales, información que permitió conocer detalles sobre la alimentación, la higiene y las condiciones de salud de quienes vivieron hace más de mil años. Lo que para muchos podría parecer una simple curiosidad terminó convirtiéndose en una importante fuente de información histórica.

Y como si la historia no fuera suficientemente insólita, en 2003 la famosa pieza sufrió un accidente durante una actividad educativa y terminó partida en tres fragmentos. Posteriormente fue restaurada y continúa formando parte del patrimonio arqueológico de York. Una prueba de que hasta lo más inesperado puede convertirse en un tesoro para la ciencia.

Publicidad
Lee también: