“La Contraloría no será un garrote político”: Laverde promete mano firme contra quienes toquen recursos públicos
Tras ser elegido como nuevo Contralor General de la República, Jorge Eliécer Laverde lanzó una de sus primeras advertencias: aseguró que el organismo no será utilizado para perseguir políticamente, pero tendrá “firmeza y autoridad” para actuar contra cualquiera que comprometa los recursos públicos.
Una advertencia directa sobre el manejo de los recursos públicos marcó las primeras declaraciones de Jorge Eliécer Laverde después de ser elegido por el Congreso como nuevo Contralor General de la República.
“La Contraloría no será un garrote político, pero tendrá toda la firmeza y autoridad para castigar sin distingos a quien toque los fondos públicos”, afirmó Laverde.
Su pronunciamiento llega después de una elección en la que consiguió 269 votos, respaldado por una amplia mayoría del Congreso, convirtiéndose en el nuevo jefe del organismo encargado de ejercer el control fiscal sobre los recursos del Estado.
Promete actuar “sin distingos”
Con su declaración, Laverde intenta marcar desde el comienzo una línea entre el ejercicio del control fiscal y las disputas políticas.
El nuevo contralor aseguró que la entidad tendrá firmeza frente a quienes comprometan recursos públicos, independientemente de quién esté involucrado.
La promesa cobra especial relevancia por el amplio respaldo político que permitió su elección. Su candidatura recibió el apoyo de partidos como Centro Democrático, Liberal, Conservador, La U y Cambio Radical, después de varias semanas de movimientos alrededor de la Contraloría.
Ese escenario también pondrá sobre Laverde uno de sus primeros grandes retos: demostrar en la práctica la independencia que promete frente a las fuerzas políticas que respaldaron su llegada.
De las palabras al control de los recursos
La Contraloría tiene bajo su vigilancia el manejo de billones de pesos destinados a obras, programas públicos y proyectos ejecutados en todo el territorio colombiano.
Por eso, más allá del discurso inicial, la atención estará puesta en las decisiones que adopte el organismo frente a posibles casos de detrimento patrimonial y uso irregular de recursos.
Laverde comienza así su periodo con una promesa contundente: no convertir la Contraloría en un instrumento de persecución política, pero tampoco hacer distinciones cuando encuentre irregularidades con el dinero de los colombianos.