“Necesitamos un lugar seguro” el angustioso llamado por adultos mayores tras el terremoto en Manizales

Leticia García de Medina, de 90 años, esperaba su desayuno cuando el piso comenzó a moverse. A su alrededor todos gritaban, mientras ella se aferraba a otra mujer y repetía entre el miedo: “Jesucristo, Virgen Santísima”. Los 21 adultos mayores de la Fundación Lazos de Amor sobrevivieron al terremoto de magnitud 7,4, pero para varios de ellos la emergencia todavía no termina.
Aunque la sede donde permanecían no sufrió daños graves, edificaciones cercanas quedaron agrietadas y con riesgo de colapso, situación que obligó a evacuar a los adultos mayores. Ahora la fundación busca con urgencia un espacio seguro para reubicar temporalmente a 16 de ellos, mientras se determina cuándo podrán regresar.
La preocupación aumenta porque varios de los adultos mayores dependen de oxígeno y las dos sedes de la fundación quedaron sin servicio de energía. Las reservas disponibles se van agotando y también enfrentan dificultades para garantizar agua caliente y otras condiciones necesarias para su cuidado.
Manizales quedó duramente golpeada por el terremoto. El balance entregado en el texto reporta cinco personas fallecidas, más de 17 heridas, 12 edificios y 20 viviendas totalmente colapsadas, además de múltiples estructuras afectadas. En medio de las labores de rescate y remoción de escombros, decenas de familias siguen esperando respuestas.
Para los adultos mayores de Lazos de Amor, el miedo ahora está en lo que pueda pasar después. Mientras persiste el riesgo de réplicas y estructuras vecinas permanecen comprometidas, encontrar un techo seguro se convirtió en una carrera contra el tiempo.