“Derrotamos al Tigrillo”: Pacto Histórico explicó por qué votó por Honorio Henríquez
La elección del senador Honorio Miguel Henríquez, del Centro Democrático, como nuevo presidente del Senado dejó una de las mayores sorpresas políticas del inicio del nuevo periodo legislativo. El respaldo del Pacto Histórico fue determinante para su victoria y abrió un nuevo capítulo en la relación entre el petrismo y el uribismo.
Horas después de la votación, el Pacto Histórico explicó que su apoyo al senador uribista no significó un acercamiento con el Centro Democrático, sino una decisión para frenar la influencia del presidente electo, Abelardo De la Espriella. “El voto fue contra Abelardo, contra el fascismo y sus abusos de poder”, escribió la colectividad en sus redes sociales, donde también aseguró que sigue en las “antípodas” del pensamiento del expresidente Álvaro Uribe.
Henríquez obtuvo 56 votos, frente a los 45 que alcanzó Alfredo Deluque, del Partido de la U, quien era el candidato respaldado por De la Espriella y por varias bancadas. El resultado rompió con la tradición política de que el presidente entrante inicie su mandato con un aliado al frente del Senado y representó un revés para el mandatario electo antes de su posesión.
Tras ser elegido, el nuevo presidente del Senado hizo un llamado a la unidad y prometió ofrecer garantías tanto a los partidos que respaldan al Gobierno como a las bancadas de oposición. La mesa directiva quedó integrada además por Manuel Virgüez, del Partido Mira, como primer vicepresidente, y Alejo Ocampo, del Pacto Histórico, como segundo vicepresidente.
La inesperada coincidencia entre el petrismo y el uribismo agitó el panorama político en el Congreso y dejó claro que las mayorías para el nuevo Gobierno no estarán aseguradas. El resultado también marcó el primer pulso de poder que deberá enfrentar Abelardo De la Espriella antes de asumir la Presidencia el próximo 7 de agosto.