“Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas”, Joseph Blatter se la cantó a Infantino
El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, criticó con dureza la decisión del organismo de suspender la sanción por la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun. A través de sus redes sociales afirmó que “las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas, sino por reglas, pruebas y organismos independientes”. Además, cuestionó la posible influencia externa en el proceso y lanzó la frase en latín “Quo vadis, FIFA?” (“¿A dónde vas, FIFA?”), en alusión al rumbo que, a su juicio, está tomando la institución.

Blatter también sostuvo que el fútbol “nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político”, al considerar que las decisiones disciplinarias deben mantenerse alejadas de cualquier tipo de presión gubernamental. Sus declaraciones surgieron luego de que se informara sobre contactos entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, antes de que el Comité Disciplinario resolviera dejar en suspenso la sanción al atacante estadounidense.
La FIFA justificó su determinación con la aplicación del Artículo 27 de su Código Disciplinario, que permite al Comité Disciplinario suspender total o parcialmente la ejecución de una sanción previamente impuesta. En el caso de Balogun, la suspensión quedó en período de prueba durante un año, por lo que el delantero quedó habilitado para disputar el partido de octavos de final frente a Bélgica, aunque la sanción podría reactivarse si incurre en una falta similar durante ese plazo.

La resolución provocó una fuerte polémica en el entorno del Mundial 2026. La Federación Belga expresó su sorpresa y estudia posibles acciones al considerar que la medida contradice el reglamento de la competición y el principio de igualdad deportiva. Mientras tanto, analistas y exárbitros han advertido que este caso podría convertirse en un precedente importante sobre la aplicación del Código Disciplinario de la FIFA y el debate sobre la independencia de sus decisiones.
