Cinco países de África llegaron a Córdoba para conocer un modelo ambiental único en el Caribe colombiano
La experiencia de conservación desarrollada en los manglares de la Bahía de Cispatá convirtió a Córdoba en escenario de un intercambio internacional. Representantes de cinco países africanos visitaron el departamento para conocer de cerca el programa Vida Manglar, considerado el primer proyecto de carbono azul del Caribe colombiano y un referente en protección de ecosistemas costeros.
Los manglares de San Antero, en Córdoba, se convirtieron durante varios días en un punto de encuentro para el intercambio de experiencias ambientales entre Colombia y África. Una delegación integrada por 14 representantes de Ghana, Liberia, Sierra Leona, Guinea y Senegal recorrió la Bahía de Cispatá, La Balsa y Tinajones para conocer el funcionamiento del programa Vida Manglar, reconocido por su modelo de conservación y restauración de ecosistemas.
La visita se desarrolló en el marco de un intercambio de cooperación técnica orientado a fortalecer la protección de los ecosistemas marinos. Durante la agenda, los delegados conocieron cómo las comunidades locales participan activamente en la toma de decisiones y en la ejecución de acciones para la recuperación de los manglares, un modelo que despertó especial interés entre los visitantes por su enfoque participativo.
Además de recorrer las áreas protegidas, la delegación participó en jornadas de siembra de plántulas de mangle, conoció las técnicas de restauración implementadas por las comunidades y exploró iniciativas de aprovechamiento sostenible, monitoreo de la biodiversidad y alternativas económicas como el ecoturismo, estrategias que han permitido combinar la conservación ambiental con el desarrollo local.
Los representantes africanos también compartieron las experiencias que adelantan en sus países, identificando desafíos comunes frente a la protección de los manglares y las zonas costeras. Para varios de ellos, la experiencia en Córdoba dejó importantes aprendizajes sobre restauración ecológica y gobernanza comunitaria, con posibilidades de adaptar este modelo en sus territorios. Con este intercambio, Córdoba consolida su posición como un referente internacional en la protección de los ecosistemas de manglar y en la implementación de proyectos de carbono azul.