Buenaventura declara calamidad pública por crisis de agua que afecta al 70% de la población
La emergencia impacta a más del 70% de la población y afecta a habitantes de las comunas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 11, además de algunos sectores de las comunas 10 y 12.

La Alcaldía de Buenaventura, Valle del Cauca, decretó la calamidad pública ante la grave emergencia generada por la interrupción del servicio de agua potable que mantiene afectados a cerca de 37.000 usuarios en el distrito. La situación se originó el pasado 8 de junio, cuando una creciente súbita de la quebrada El Venado provocó el desprendimiento de una tubería de 39 pulgadas, fundamental para el abastecimiento de agua de la ciudad.

Calamidad pública en Buenaventura
La emergencia impacta a más del 70% de la población y afecta a habitantes de las comunas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 11, además de algunos sectores de las comunas 10 y 12. La falta del suministro ha generado dificultades en actividades esenciales relacionadas con la salud, la educación, la seguridad y el funcionamiento de la infraestructura pública.
La alcaldesa de Buenaventura, Ligia del Carmen Córdoba, aseguró que la magnitud de la crisis ha superado la capacidad de respuesta de la administración distrital y solicitó la intervención urgente del Gobierno Nacional. La mandataria hizo un llamado para que se destinen recursos extraordinarios que permitan atender la emergencia y garantizar los derechos fundamentales de la población afectada.
Mientras avanzan las labores de reparación, la Sociedad de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Buenaventura activó un plan de contingencia con carrotanques para suministrar agua a los sectores más afectados, priorizando hospitales, centros de salud e instituciones educativas. Las autoridades locales y departamentales trabajan de manera conjunta para restablecer el servicio en el menor tiempo posible.
La Gobernación del Valle del Cauca informó que apoya las labores con maquinaria pesada y carrotanques, aunque advirtió que la reparación de la tubería podría tardar al menos diez días. Durante ese periodo, miles de familias deberán depender de las medidas de contingencia mientras se ejecutan los trabajos que permitan restablecer el suministro de agua potable en el principal puerto del Pacífico colombiano.
