Lili Pink pierde más de 80 contratos en centros comerciales tras quedar bajo control del Estado
La alerta fue emitida por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad que confirmó que hasta el momento se han recibido 87 solicitudes de empresarios y administradores de centros comerciales para terminar de manera unilateral los contratos de locales comerciales donde operan estas marcas.
La reconocida cadena de ropa femenina Lili Pink atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia luego de que varios centros comerciales del país comenzaran a cancelar contratos de arrendamiento tras el proceso de extinción de dominio que enfrenta Fast Moda S.A.S., empresa operadora de las marcas Lili Pink y Yoi, por presuntos hechos relacionados con lavado de activos y contrabando.

Contratos con Lili Pink
La alerta fue emitida por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad que confirmó que hasta el momento se han recibido 87 solicitudes de empresarios y administradores de centros comerciales para terminar de manera unilateral los contratos de locales comerciales donde operan estas marcas. Además, existen 23 requerimientos adicionales relacionados con aclaraciones y detalles del proceso judicial que actualmente se adelanta.
La situación encendió las alarmas por el impacto laboral y social que podría generar. Según la SAE, cerca de 260 trabajadores podrían verse afectados directamente si continúan las cancelaciones de contratos, especialmente mujeres cabeza de hogar y madres de familia que dependen económicamente de estos empleos. A esto se suma la suspensión de servicios por parte de algunos proveedores financieros y jurídicos, lo que agrava aún más el panorama operativo de la empresa.
La SAE explicó que actualmente Fast Moda S.A.S. se encuentra bajo administración del FRISCO, mediante un mandatario designado para garantizar la conservación de los activos mientras avanza la investigación. Paralelamente, se adelanta un diagnóstico financiero, contractual y laboral para evaluar la sostenibilidad de la operación y evitar una parálisis total de las tiendas en el país.
Pese al complejo escenario, la entidad aseguró que los establecimientos continúan funcionando bajo criterios de legalidad y transparencia. Asimismo, hizo un llamado a los centros comerciales y actores involucrados para actuar con prudencia y sensibilidad social, teniendo en cuenta que detrás de la crisis hay cientos de familias que podrían quedar sin sustento económico mientras la justicia define el futuro de la compañía.