Trump llegó a Beijing acompañado de Elon Musk y la élite tecnológica de EE. UU.
La comitiva que viajó con el mandatario incluyó figuras clave de la industria tecnológica y automotriz, quienes reforzaron el enfoque en comercio y desarrollo económico durante la visita oficial al país asiático

La llegada de Donald Trump a Beijing dejó una poderosa imagen política y económica. Detrás del mandatario descendieron varios de los empresarios y funcionarios más influyentes de Estados Unidos, en una señal clara de que el viaje tenía como eje central la disputa comercial y tecnológica con China.
Entre los primeros en bajar del Air Force One estuvieron Marco Rubio y Pete Hegseth, representantes del ala diplomática y militar de Washington. Muy cerca aparecieron Elon Musk y Jensen Huang, figuras clave en sectores estratégicos como inteligencia artificial, vehículos eléctricos y semiconductores.
La presencia de Musk llamó especialmente la atención por los fuertes vínculos de Tesla con el mercado chino. La compañía mantiene en Shanghái una de sus plantas más importantes y el magnate reapareció junto a Trump tras semanas de tensiones políticas. Mientras tanto, Huang se convirtió en una pieza central por el dominio de Nvidia en el negocio mundial de chips para inteligencia artificial.

La delegación estadounidense también incluyó otros líderes empresariales, reflejando que la visita iba mucho más allá de la diplomacia tradicional. Temas como las restricciones chinas sobre tierras raras, la batalla por los semiconductores y el liderazgo global en inteligencia artificial marcaron la agenda. Trump incluso anticipó que buscaría ampliar el acceso de las empresas estadounidenses al mercado chino durante su encuentro con Xi Jinping.