EE. UU. e Irán: Diálogo al borde del colapso tras el cese al fuego.
El estrecho de Ormuz se encuentra, nuevamente, cerrado. La República Islámica acusa a los EE. UU. de haber roto el cese al fuego, que terminará en menos de 48 horas.
Bajo la amenaza de la administración Trump de destruir la infraestructura clave de Irán, los diálogos de paz en Pakistán enfrentan un momento crítico. A menos de 48 horas de que expire el alto el fuego, Teherán no ha confirmado su asistencia a las negociaciones en Islamabad. La tensión aumentó tras la captura del buque iraní Touska por la Marina estadounidense, acto que Trump calificó como una respuesta necesaria al intento de romper el bloqueo.
El incidente en el golfo de Omán fue tildado de “piratería armada” por Irán, que ya reportó ataques con drones contra los buques interceptores. Esta escalada bélica ha paralizado totalmente el tránsito en el estrecho de Ormuz, según los datos de Marine Traffic. El bloqueo de puertos por parte de EE. UU. obligó a la República Islámica a dar marcha atrás en su intento de reabrir el paso marítimo el sábado pasado.
Washington busca enviar una delegación liderada por JD Vance para intentar frenar el conflicto iniciado el 28 de febrero. Esta guerra ya ha causado miles de muertes y desplazamientos masivos en Irán y el Líbano, golpeando severamente la estabilidad económica global. Pese a la urgencia, la diplomacia estadounidense lucha por mantener viva una mesa de negociación que parece cada vez más frágil y distante.
El portavoz iraní, Esmail Baqai, enfrió las expectativas al declarar que no tienen planes ni decisiones tomadas para asistir a la próxima ronda. La desconfianza mutua y la reciente incautación del carguero ponen en duda la viabilidad de cualquier acuerdo inmediato. El mundo observa con cautela mientras el reloj avanza hacia el fin de la tregua en un escenario de confrontación abierta y directa.