Renuncia en medio de la tormenta: sale el superintendente de Salud Bernardo Camacho
El ahora exfuncionario argumentó que su salida obedece a “motivos estrictamente personales”, aunque dejó claro su respaldo a las políticas del Gobierno.
Tras apenas cinco meses en el cargo, el superintendente nacional de Salud, Bernardo Camacho, presentó su renuncia ante el presidente Gustavo Petro, en un momento crítico para el sistema sanitario del país y en medio de decisiones clave sobre las EPS intervenidas.
Renuncia del superintendente de Salud
El ahora exfuncionario argumentó que su salida obedece a “motivos estrictamente personales”, aunque dejó claro su respaldo a las políticas del Gobierno. En su mensaje, reiteró su compromiso con la equidad, la justicia social y la defensa de un sistema de salud público, asegurando que seguirá apoyando iniciativas que busquen garantizar el acceso universal a los servicios médicos.
Su renuncia se da en un contexto especialmente sensible, marcado por la crisis estructural del sistema de salud y las recientes decisiones sobre las entidades promotoras de salud. Durante su gestión, Camacho lideró procesos de intervención y supervisión en varias EPS, en línea con las directrices del Ejecutivo.
Uno de los puntos más álgidos gira en torno a la Nueva EPS, la más grande del país en número de afiliados. Debido a su vínculo previo como agente interventor, Camacho estaba impedido para pronunciarse sobre su situación actual, por lo que esa vocería quedó en manos de la superintendente ad hoc, Luz María Múnera.
Pese a su salida, el balance oficial destaca avances en el cumplimiento de la orden presidencial de liquidar las EPS en quiebra, una instrucción reiterada por Petro a su equipo económico y de salud. El futuro del sistema sigue en juego, mientras el país espera definiciones sobre el rumbo de las entidades intervenidas y el impacto que estas decisiones tendrán sobre millones de usuarios.