Saray Robayo renunció a Comisión de Crédito Público por falta de información del Gobierno Petro
Cuando quienes deben vigilar las cuentas del país dicen que no les están mostrando los números, la preocupación deja de ser política y pasa a ser de todos. Eso fue lo que ocurrió con la renuncia de la congresista Saray Robayo a una de las comisiones más sensibles del Congreso.
El control sobre la plata del país quedó en el centro del debate, la representante Saray Robayo decidió renunciar a la Comisión de Crédito Público, un espacio clave donde se revisan las decisiones sobre la deuda externa de Colombia, tras denunciar que no le están entregando la información necesaria para hacer su trabajo.
Según la congresista, el problema no es nuevo. Asegura que desde hace meses vienen pidiendo datos claros sobre operaciones de crédito que ya fueron aprobadas y ejecutadas, pero las respuestas no llegan o son insuficientes. De hecho, señala que la última información completa que recibieron data de septiembre de 2025, lo que deja en el aire preguntas clave sobre el estado real de las finanzas del país.
Salir de una comisión de este tipo implica reconocer que, en esas condiciones, el control político pierde sentido. Robayo lo resume así: sin información clara, no hay forma de vigilar ni de proteger los recursos públicos.
Aunque el tema se da en medio de tensiones con el Gobierno, el fondo del asunto toca algo más sensible: la transparencia. La congresista también advirtió sobre posibles fallas en los procedimientos dentro de la comisión, que —según dice— no han sido corregidas pese a los reclamos.