¡Alerta! Científicos identifican murciélagos asociados a virus con alto riesgo epidémico

Una investigación científica publicada en la revista Communications Biology encendió las alertas en la comunidad científica al identificar grupos específicos de murciélagos que podrían tener mayor capacidad de albergar virus con potencial de generar brotes epidémicos. El estudio, liderado por la investigadora Caroline A. Cummings, analizó cientos de especies de mamíferos para determinar cuáles han estado vinculadas con virus capaces de causar enfermedades graves, propagarse con facilidad entre humanos y provocar altas tasas de mortalidad.
Los resultados muestran que el riesgo no se distribuye de manera uniforme entre todos los murciélagos. Aunque estos animales suelen mencionarse en debates sobre enfermedades infecciosas, los expertos aclaran que la mayoría no representa una amenaza directa para la salud pública. Sin embargo, ciertos linajes evolutivos presentan valores más altos de “potencial epidémico viral”, una categoría que combina factores como la gravedad de las enfermedades que provocan los virus, su capacidad de transmisión y su impacto en las poblaciones humanas.
Murciélagos con potencial de desatar futuras epidemias
Entre los grupos identificados destacan los murciélagos de herradura, de la familia Rhinolophidae, así como varias especies insectívoras de las familias Vespertilionidae, Molossidae y Emballonuridae. Muchas de estas especies habitan cerca de entornos humanos, lo que podría aumentar las probabilidades de contacto. El estudio también señala que estos animales pueden albergar una gran diversidad de virus sin desarrollar síntomas graves, una capacidad asociada a particularidades de su sistema inmunológico y a su evolución.
Los científicos subrayan que el mayor riesgo surge cuando se alteran los ecosistemas y aumenta la interacción entre la fauna silvestre y las personas. Por ello, el estudio propone enfocar la vigilancia sanitaria en especies y regiones específicas, especialmente en zonas de Centroamérica, la costa de Sudamérica, África ecuatorial y el Sudeste Asiático. También advierte que perseguir o eliminar colonias de murciélagos no reduce el peligro y puede incluso agravarlo, por lo que proteger los hábitats naturales se considera una de las estrategias más efectivas para prevenir futuros brotes.