“Llegan las ayudas… y el director de la UNGRD”: Gobierno Petro reacciona 4 días después de las inundaciones
En medio de la grave emergencia invernal que mantiene en alerta al departamento de Córdoba —con al menos 18 municipios afectados y más de 25 mil familias damnificadas— la ministra de Defensa (e), la cordobesa Angélica Verbel, aseguró que el Gobierno Nacional ya activó un paquete de acciones para atender la crisis humanitaria.
La funcionaria informó que en la mañana de este jueves llegará la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo con 10 toneladas de asistencia humanitaria, dirigidas a las comunidades más golpeadas por el desbordamiento de ríos y las lluvias intensas.
Verbel detalló además que 40 voluntarios de la Defensa Civil fueron trasladados al departamento con equipos de búsqueda y rescate, mientras que unidades de Ponalsar y el Batallón de Ingenieros del Ejército fueron dispuestas para apoyar las labores de atención, evacuación y entrega de ayudas.
Entre las medidas anunciadas también se contempla la instalación de puentes provisionales en sectores donde la movilidad quedó interrumpida por la emergencia.
La ministra encargada agregó que el ICBF llegará a Tierralta con víveres, y que el Departamento Nacional de Planeación (DNP) realizará sobrevuelos para evaluar los daños y estructurar un plan que permita a las familias damnificadas comenzar de nuevo. “Todo el Gobierno estará presente para ayudar a las familias a empezar de cero”, afirmó.
Llega Carrillo tras días de críticas
Otro de los anuncios clave es que este jueves arribará al departamento el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, cuya ausencia había sido fuertemente cuestionada por líderes regionales, alcaldes y comunidades afectadas.
El funcionario llega cuatro días después de registrarse las inundaciones que hoy mantienen a buena parte del territorio bajo el agua, un retraso que había alimentado la percepción de falta de liderazgo nacional en el manejo de la emergencia.
Su presencia genera expectativa, no solo por la coordinación de la ayuda humanitaria inmediata, sino por las decisiones estructurales que deberán tomarse para evitar que la tragedia continúe escalando.
Mientras tanto, en las zonas afectadas la urgencia no da espera. Miles de familias siguen fuera de sus hogares, muchas lo perdieron todo y ahora aguardan que los anuncios oficiales se conviertan en acciones rápidas, visibles y suficientes.
Porque en Córdoba, más que promesas, lo que hoy se necesita es que la ayuda llegue… y llegue ya.