Acrópolis de Atenas amanece cubierta de nieve tras inusual borrasca invernal
Una postal inusual sorprendió este 29 de enero a residentes y turistas en Grecia: la Acrópolis de Atenas, uno de los símbolos más emblemáticos de la civilización occidental, apareció cubierta por una fina capa de nieve, un fenómeno poco común en pleno corazón del Mediterráneo.
La escena se produjo tras el paso de la borrasca Kristin, que generó un descenso puntual de las temperaturas y condiciones de inestabilidad atmosférica. La combinación de aire frío y precipitaciones activas permitió que la nieve llegara incluso hasta el nivel del mar, algo que rara vez ocurre en la capital griega.
Aunque Grecia puede registrar nevadas en zonas montañosas durante el invierno, este tipo de episodios en el centro de Atenas son poco frecuentes. Por eso, las imágenes del Partenón y las estructuras milenarias teñidas de blanco rápidamente llamaron la atención y se convirtieron en una estampa excepcional del invierno europeo.