Trump se autodenomina “presidente interino de Venezuela” y reaviva tensiones políticas en la región
La polémica publicación en Truth Social se dio en medio de advertencias a Cuba, respaldo a Marco Rubio y un nuevo capítulo del discurso de Washington sobre Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el escenario político internacional tras publicar una imagen en la que se autodenomina “presidente interino de Venezuela”, un mensaje que generó reacciones inmediatas y se produjo en un contexto de alta tensión diplomática entre Washington, Caracas y La Habana.
La publicación fue difundida el 11 de enero a través de la red social Truth Social e incluye una imagen que simula el formato de una ficha biográfica de Wikipedia. En ella, Trump aparece identificado como el presidente número 45 y 47 de Estados Unidos, y adicionalmente como “Presidente interino de Venezuela”, un cargo que, según la imagen, habría iniciado en enero de 2026.

Aunque el mandatario no acompañó la publicación con un mensaje explicativo, la imagen fue interpretada como una afirmación directa sobre su supuesto rol en la política venezolana. En pocas horas, el contenido superó los 11.000 “me gusta”, registró cerca de 3.000 republicaciones y más de 1.500 comentarios, convirtiéndose en tendencia en redes sociales.
El mensaje se conoció en medio de un clima de creciente tensión regional, marcado por recientes declaraciones de Trump sobre Venezuela y Cuba, tras la operación militar denominada “Resolución Absoluta”, con la que Washington asegura haber depuesto del poder a Nicolás Maduro, una versión que ha sido duramente cuestionada por gobiernos de la región.
Respaldo a Marco Rubio y advertencias a Cuba
Horas antes de la polémica publicación, Trump también utilizó Truth Social para manifestar su respaldo a un eventual escenario político en Cuba liderado por Marco Rubio, actual secretario de Estado de Estados Unidos. El republicano reaccionó a una publicación de la red X que afirmaba que Rubio sería “presidente de Cuba”, comentando: “¡Suena bien para mí!”.
Ese mismo día, Trump lanzó una advertencia directa al Gobierno cubano, al asegurar que la isla dejaría de recibir petróleo y recursos económicos provenientes de Venezuela. Según el mandatario estadounidense, Cuba habría dependido durante años del crudo venezolano y de transferencias financieras a cambio de “servicios de seguridad” prestados a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“¡No habrá más petróleo ni dinero (de Venezuela) para Cuba! ¡Cero! Les sugiero que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, escribió Trump, al tiempo que afirmó que, tras la captura de Maduro, Venezuela ya no requeriría la presencia de personal cubano y que Estados Unidos asumiría su protección.

Trump también aseguró que Marco Rubio se encuentra entre las personas “a cargo” de los asuntos relacionados con Venezuela, sumando esta responsabilidad a sus funciones como secretario de Estado, consejero de Seguridad Nacional y exdirector de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel respondió a las declaraciones de Trump, reiterando que Cuba es “una nación libre, independiente y soberana”. A través de un mensaje en X, el mandatario rechazó las acusaciones sobre la responsabilidad de la Revolución en la crisis económica del país y atribuyó las dificultades, en gran medida, a las sanciones impuestas por Estados Unidos durante más de seis décadas.
El trasfondo de esta escalada discursiva incluye la operación “Resolución Absoluta”, que, según el Gobierno cubano, habría dejado al menos 56 militares muertos, entre ellos 32 ciudadanos cubanos, un hecho que mantiene elevada la tensión política y diplomática en el continente.