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Gobierno estudia cambiar el cobro de la luz: tarifas dependerían del consumo y no del estrato

Actualmente, los usuarios de estratos 1, 2 y 3 reciben subsidios que pueden cubrir hasta el 60 % de su factura, siempre que no superen ciertos límites de consumo. Sin embargo, el Gobierno advierte que este modelo deja por fuera variables clave y termina beneficiando también a hogares de estratos bajos con consumos elevados.

El Ministerio de Minas y Energía analiza un cambio estructural en la forma como se cobra la energía eléctrica en Colombia. La propuesta busca que las tarifas se basen en el nivel de consumo real de cada hogar y no únicamente en el estrato socioeconómico, como ocurre actualmente. La iniciativa pretende lograr una justicia tarifaria más precisa y dirigir los subsidios a quienes realmente los necesitan.

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Imagen El Colombiano – recibo de energía Afinia

Cambio en el cobro de las tarifas de energía

Actualmente, los usuarios de estratos 1, 2 y 3 reciben subsidios que pueden cubrir hasta el 60 % de su factura, siempre que no superen ciertos límites de consumo. Sin embargo, el Gobierno advierte que este modelo deja por fuera variables clave y termina beneficiando también a hogares de estratos bajos con consumos elevados. Para el ministro Edwin Palma, este sistema ha contribuido a las distorsiones tarifarias, especialmente en la región Caribe, la más golpeada por altos costos.

Con el nuevo esquema, el subsidio dependería del uso real del servicio. Familias de estrato bajo con bajo consumo pagarían menos, mientras que hogares de estrato bajo con consumo alto podrían perder beneficios. Los usuarios de estratos altos y consumos elevados asumirían mayores contribuciones para financiar el sistema. Según el Ministerio, esto permitiría focalizar mejor los recursos del presupuesto nacional destinados a subsidios.

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Los gremios del sector reaccionaron con cautela. José Camilo Manzur, presidente de Asocodis, insistió en la necesidad de que el Gobierno se ponga al día con las deudas en subsidios ya asumidos por las empresas y garantice financiación suficiente en los próximos presupuestos. Por su parte, Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, advirtió que concentrar el debate solo en tarifas sin abordar los problemas estructurales del sector es un riesgo para la sostenibilidad del sistema.

De aprobarse, el nuevo modelo implicaría retos técnicos y operativos. El país tendría que definir niveles de consumo indispensable para hogares vulnerables y fortalecer los sistemas de medición, posiblemente con tecnologías más precisas. El Ministerio asegura que esta reforma busca mayor equidad, pero su implementación requerirá nuevos estudios, ajustes regulatorios y un consenso entre Gobierno, empresas y usuarios.

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