Hora decisiva en la Corte Constitucional: Senado define este miércoles magistrado clave
Este miércoles, a partir de las 9:00 de la mañana, el Senado de la República elegirá al nuevo magistrado de la Corte Constitucional que reemplazará a José Fernando Reyes. La votación se perfila como una de las más reñidas de los últimos años, con posibles impactos en el equilibrio de poderes del tribunal durante los próximos cinco años.
En teoría, los votos están 53 a favor de Carlos Camargo y 52 para María Patricia Balanta, aunque la contienda sigue abierta. Dos senadores de Cambio Radical, que previamente habían sido sancionados, podrían inclinarse por Balanta gracias a decisiones cautelares del Consejo Nacional Electoral, lo que mantiene la incertidumbre hasta el último minuto.

Carlos Camargo, exdefensor del Pueblo, ha contado con el respaldo de la mayoría de partidos tradicionales y sectores independientes. Por su parte, Balanta, quien ha negado ser “petrista” y se queja de estigmatización “por ser mujer y negra”, sumaría inicialmente 33 votos provenientes del Pacto Histórico, Comunes, Alianza Verde y curules indígenas, con posibilidades de aumentar si los senadores de Cambio Radical se suman.
La disputa también ha expuesto fracturas internas en Cambio Radical, donde tres senadores parecen inclinados hacia Balanta, a pesar de la disciplina de bancada y de las advertencias de sanciones. Otro voto en juego es el del senador Richard Fuelantala, del Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia (AICO), quien decidirá este miércoles su apoyo de manera independiente.
En el escenario de la Corte Constitucional, actualmente hay magistrados cercanos al Gobierno, independientes con matices y críticos del Ejecutivo. De ahí la importancia de la elección: quien ocupe el asiento vacante podría inclinar decisiones clave del tribunal en los próximos años.

El presidente del Senado, Lidio García, anunció medidas de transparencia para la sesión: no se permitirá ingreso de asesores o externos y se conformará una comisión escrutadora con participación de todos los sectores. Además, cualquier voto con inconsistencias será anulado. “Hay mucha presión, muchas informaciones fuertes en los medios de comunicación y en los mismos compañeros”, señaló García.
La elección promete definirse como un verdadero cabeza a cabeza y será observada de cerca por todos los sectores políticos. Más allá de las simpatías partidistas, la expectativa es que el nuevo magistrado garantice equilibrio, independencia y compromiso con la supremacía de la Constitución.