Trabajadores del Acueducto Regional del San Jorge exigen pagos atrasados y amenazan con bloqueos
Decenas de trabajadores del Acueducto Regional del San Jorge han alzado su voz para denunciar el incumplimiento de 18 meses de salarios y prestaciones sociales por parte del consorcio Acueducto San Jorge 2014, liderado por Carlos Pernett Abdala. Esta situación ha generado un profundo malestar entre los empleados, quienes relatan graves afectaciones económicas y emocionales.
Lina Salgado, madre soltera, y Emiro Heredia, dos de los trabajadores afectados, compartieron entre lágrimas el impacto devastador que ha tenido esta deuda en sus vidas. “Ya no sabemos cómo sobrevivir. No solo nos deben lo que es nuestro por derecho, sino que han vulnerado nuestra dignidad y la de nuestras familias”, expresó Heredia.
Además de los salarios atrasados, los empleados denuncian haber sido retirados del sistema de salud y privados de vacaciones y primas laborales, derechos esenciales que deberían estar garantizados.
Trabajadores tomarán vías de hecho de nos tener respuestas
En busca de soluciones, los trabajadores han dado plazo hasta el próximo 5 de diciembre para que las autoridades, encabezadas por el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, intervengan de manera efectiva. Si no obtienen una respuesta satisfactoria, han anunciado su intención de bloquear de manera indefinida la Troncal de Occidente como medida de presión.
La comunidad local y sectores sociales han mostrado solidaridad con los trabajadores, exigiendo una pronta resolución a lo que califican como una crisis humanitaria. Este caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y cumplimiento de los derechos laborales en proyectos públicos.
Los trabajadores, sumidos en la incertidumbre, claman por medidas inmediatas que restituyan la estabilidad económica y emocional que han perdido. Por su parte, la sociedad exige que situaciones como esta no vuelvan a repetirse, resaltando la importancia de garantizar condiciones dignas para quienes participan en proyectos de impacto regional.
Este conflicto no solo refleja un problema laboral, sino también una amenaza al bienestar de decenas de familias y al desarrollo social de la región. Las autoridades tienen ahora la responsabilidad de evitar que la tensión desemboque en acciones de protesta que afecten a toda la comunidad.