Lagos efímeros en el Sahara: un misterio que intriga a la NASA
El desierto del Sahara, conocido por su vastedad y aridez, ha revelado un hallazgo asombroso: la aparición de inmensos lagos efímeros tras intensas lluvias provocadas por un ciclón extratropical en septiembre. Este fenómeno meteorológico dejó caer el equivalente a un año de precipitaciones sobre países como Marruecos, Argelia y Túnez, generando una serie de masas de agua temporales en medio de las dunas. Entre ellas destaca el lago Sebkha el Melah, en Argelia, con 191 km² de superficie y una profundidad de 2,2 metros, según el investigador Moshe Armon de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Las imágenes satelitales capturadas por el instrumento OLI-2 del satélite Landsat 9 de la NASA muestran estos lagos y su rápida formación. Además del Sebkha el Melah, se documentaron otros lagos más pequeños, como uno en Erg Chebbi, Marruecos. Este fenómeno, registrado en tan poco tiempo, no solo ha sorprendido por su magnitud, sino también por las implicaciones científicas que tiene para comprender eventos climáticos pasados. Según Joëlle Rieder, investigadora de la NASA, estos lagos efímeros ofrecen pistas sobre el Período Húmedo Africano, una era de hace aproximadamente 11.000 años cuando el Sahara era un paisaje fértil y lleno de vida.

La teoría más polémica sugiere que precipitaciones similares a las actuales eran frecuentes en aquel período, lo que habría permitido que los lagos permanecieran activos por más tiempo antes de secarse. Este cambio climático histórico, según los expertos, podría haber sido causado por variaciones en la órbita terrestre que alteraron la incidencia solar y la posición de los monzones, transformando el Sahara de un paraíso verde a un desierto árido. Sin embargo, la falta de modelos que reproduzcan con precisión estos eventos ha generado intensos debates científicos.
A medida que se estudian estos lagos efímeros, surgen más interrogantes sobre el impacto de los cambios climáticos pasados y su relación con los fenómenos actuales. Las investigaciones en curso no solo buscan descifrar los secretos del Sahara, sino también comprender cómo las dinámicas climáticas globales han moldeado nuestro planeta, con el objetivo de anticipar futuros escenarios y preservar los recursos hídricos en un mundo en constante transformación.