¿Qué pasó el Viernes Santo según la Biblia?

El mundo católico revive hoy la Semana Santa con el viernes 15 de abril, día feriado en muchas partes del mundo, que tendrá como foco de atención la conmemoración del Vía Crucis, encabezado por el papa Francisco. La celebración religiosa más importante del cristianismo culminará el Domingo de Pascua que recuerda -entre otros eventos- la resurrección de Jesús. Sin embargo, el día de la muerte, coincidente con el Viernes Santo, es el que relata la pasión de Jesús, el recorrido doloroso hacia su final y las últimas enseñanzas al mundo en pequeñas frases y gestos.
La línea cronológica del relato bíblico de la Semana Santa, que comenzó el pasado Domingo de Ramos recordando la llegada de Jesús a Nazaret, marca al día jueves como la jornada de la Última Cena y el tiempo que pasó Jesús en el Huerto de los Olivos.
Según la tradición, el Viernes Santo fue condenado por el clamor popular de la turba que había sido engañada por las elites de Jerusalén y -luego- fue crucificado por las autoridades romanas. Murió por la tarde y fue sepultado.
¿Qué pasó el Viernes Santo?
La jornada del viernes de Semana Santa representa el momento más doloroso de la pasión de Jesús. Empieza con la detención ordenada por Poncio Pilato, sigue con el peregrinar de Cristo hasta el monte Calvario cargando la cruz bajo torturas y humillaciones, y culmina con la crucifixión, en horas de la tarde, hasta la posterior sepultura.
El Vía Crucis retrata en detalle el calvario de Jesús en 14 estaciones que se rememoran año tras año en esta fecha especial para los creyentes. Allí, toman protagonismo los episodios que grafica la Biblia y los diálogos finales de Jesús con sus captores, su madre, sus discípulos, los ladrones junto a los que muere en la cruz, e incluso sus últimas palabras dirigidas a Dios.
De acuerdo a los evangelios que figuran en el Nuevo Testamento, Jesús expresó su dolor y pesar por los pecados de todos los hombres y, pese a la debilidad que queda en evidencia por su costado humano, acepta la misión con la creencia de que existe un paso a la vida eterna.