El mundo árabe dio inicio al Ramadán

El Ramadán hace alusión al noveno mes del calendario islámico, el origen de esta celebración procede del profeta Mahoma y se debe a su primera revelación. Recordemos que el Ramadán es considerado como uno de los Cinco Pilares del Islam, con una duración de aproximadamente 30 días, dependiendo del mes.
En estas fechas se practica la devoción y dedicación al islam. La abstinencia que más resalta es el ayuno, el cual se hace en las horas que hay sol, en ese tiempo nadie puede comer ni beber hasta que haya bajado el sol.

El periodo de ayuno se inicia con el comienzo de una luna nueva, en fase creciente y finaliza cuando el ciclo lunar haya acabado, por lo que, cada año se adelanta la celebración cada 11 o 12 días. Durante el Ramadán, los adultos sanos ayunan desde el amanecer hasta la puesta de sol; esto incluye abstenerse de comer, beber, fumar, tener sexo o cometer cualquier acto considerado como inmoral. Para el Islam, el Ramadán es época para orar, leer el Corán y hacer actividades caritativas.
El desayuno, también conocido como suhoor se toma durante la madrugada sobre las 4:00 am, siempre tras el primer rezo, conocido como jafr. La comida de la noche, tras cortar el ayuno es conocida como iftar.
Qué está prohibido durante el Ramadán?
Antes de comenzar con el periodo de ayuno, es habitual tomar el suhoor, una comida basada en leche, dátiles, zumos y té. Esto precede al Fajr, el primero de los cinco rezos del día. Tras él, llegan el Dhuh (mediodía), Asr (tarde), Maghrib (tras la puesta de sol) y, por último, el Isha (noche).
También se prohibe vomitar intencionadamente o realizar cualquier acto que pueda invalidar el Ramadán.

¿Quiénes están exentos del ayuno obligatorio en Ramadán?
Hay una parte de la población musulmana que no está obligada a cumplir con el Ramadán:
- Niños que no hayan alcanzado la pubertad.
- Mujeres que tengan la menstruación, embarazadas o en época de lactancia: si el ayuno puede dañar a la mujer embarazada y/o al feto, o el ayuno puede afectar al bebé porque la madre no tenga suficiente leche para el niño, se permite romper el ayuno, es decir, no ayunar. Sin embargo, si una madre embarazada o lactante no ayuna solo por temor a dañar al feto o al bebé deberá de compensar los ayunos perdidos.
- Quienes padezcan una pérdida del conocimiento o pérdida de la mente durante todo el día (es decir, desde el momento de la oración del amanecer hasta el momento de la oración de la tarde). Si alguien que haya perdido el conocimiento o su mente recupera el sentido, aunque sea por un momento, durante el intervalo de luz del día, está obligado desde ese momento a ayunar hasta el final del día.
- Quienes tengan una enfermedad en la que el ayuno cause daño al cuerpo o cause dolor severo y malestar severo.
- Quienes realicen un viaje largo. Se considera viaje largo cuando la distancia de viaje es de al menos 83 kilómetros. Además, para que al viajero se le permita no ayunar, es necesario que el viaje sea necesario y se prolongue hasta el final del día. La persona que, estando aún en casa, comenzó a ayunar y luego emprendió un viaje durante el día, no puede romper el ayuno.