
Rosamalia Jiménez aún no se cree la decisión que tomó la justicia colombiana, al otorgarle la medida de casa por cárcel al presunto violador de su pequeña de 10 años.
El pasado 5 de julio, en el municipio de Aracataca (Magdalena) la hija de Rosamalia fue violada, la policía capturó al presunto abusador, identificado como Luis Alberto Torres, quien al día siguiente quedó en libertad por un supuesto mal procedimiento en la captura.
El pasado 29 de enero, nuevamente Torres fue capturado y el sábado 30 de enero se presentó a la audiencia en la que un juez lo cobijó con la medida de prisión domiciliaria.
Para Rosamalia, quien horas después tuvo que verse cara a cara con el presunto violador de su hija, pues vive a dos casas de la suya, esto se convirtió en un ‘premio’ para él.
“Todos los violadores deben ir a la cárcel y a quien violó a mi hija le dan casa por cárcel y sin importar que él viva a dos viviendas de la mía. Mi hija no puede ver a esta persona, se llena de nervios cada vez que lo ve, tengo que calmarla con tomas, ella no quiere ni estudiar a raíz de toda esta situación. Él pasa por el frente de mi casa para irse a bañar al río; me parece una decisión desacertada por parte de las autoridades y pido que se haga justicia con la violación de mi pequeña”, dijo la mamá de la menor en declaraciones a Seguimiento.co.
Rosamalia dice que se siente abandonada por parte del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), de la Policía de Infancia y Adolescencia y la Fiscalía.