“Se acabó la Paz Total”: Nicolás Barguil anuncia aprobación de la ley de sometimiento tras más de 20 horas de debate
Después de una extensa jornada de discusión en la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil anunció la aprobación de la ley de sometimiento y aseguró que esta decisión marca el inicio de una nueva etapa en materia de seguridad y justicia para Colombia.
La aprobación de la ley de sometimiento en la Cámara de Representantes abrió un nuevo capítulo en el debate sobre la seguridad del país. Nicolás Barguil, presidente de esta corporación, anunció el resultado después de más de 20 horas de discusión, una jornada marcada por las diferentes posiciones frente a los mecanismos para enfrentar a las organizaciones criminales.
Tras conocerse la decisión, Barguil aseguró que la aprobación representa un cambio en el rumbo de la política de seguridad y afirmó que, a su juicio, significa el fin de la denominada Paz Total, estrategia impulsada durante el anterior Gobierno para buscar acuerdos con diferentes grupos armados.
El congresista sostuvo que Colombia necesita fortalecer la autoridad del Estado, garantizar el cumplimiento de la justicia y recuperar el control territorial en las regiones afectadas por la presencia de organizaciones criminales.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es establecer mecanismos para que integrantes de organizaciones criminales se sometan a la justicia, bajo condiciones relacionadas con la entrega de armas, bienes e información, así como el cumplimiento de compromisos frente a las víctimas. El proyecto contempla beneficios penales condicionados para quienes decidan acogerse a estas disposiciones.
La aprobación también estuvo acompañada de controversias. Durante el trámite, sectores de oposición cuestionaron posibles irregularidades en el procedimiento legislativo y expresaron reparos frente a los beneficios que podrían recibir integrantes de estructuras criminales.
Finalmente, la Cámara aprobó el proyecto con 95 votos a favor y 10 en contra, mientras que el Senado le dio luz verde con 57 votos favorables y 24 negativos. Barguil defendió el resultado como un paso hacia una nueva política de seguridad, aunque sus efectos dependerán de la aplicación de las disposiciones aprobadas.