CRC cuestionó alocución presidencial por exceder el tiempo autorizado y lanzar críticas a opositores
La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) cuestionó varios aspectos de la alocución presidencial del pasado domingo 25 de octubre, al advertir posibles incumplimientos relacionados con la duración de la intervención, la reiteración de contenidos previamente divulgados y las referencias a sectores del periodismo y a contradictores políticos.
De acuerdo con el informe del organismo regulador, aunque la intervención abordó asuntos relacionados con las funciones del jefe de Estado, también incluyó contenidos que, según la CRC, se distanciaron de los criterios de urgencia y excepcionalidad que deben orientar este tipo de espacios en televisión nacional.
Durante la alocución, el presidente Abelardo De La Espriella se refirió a temas como el decreto del Presupuesto General de la Nación para 2027, la situación fiscal del país, las medidas de austeridad del Gobierno, el riesgo energético asociado al fenómeno de El Niño, la reconstrucción posterior al terremoto del 10 de agosto y el programa Colombia Mayor.
Si bien la Comisión señaló que se cumplieron buena parte de los requisitos establecidos por el Consejo de Estado, la Corte Constitucional y el propio ente regulador, también formuló observaciones sobre la pertinencia de algunos contenidos y el uso de los espacios televisivos de transmisión obligatoria.
Uno de los puntos señalados por la CRC fue la repetición de mensajes y anuncios gubernamentales que ya habían sido abordados en intervenciones anteriores o divulgados previamente a través de medios de comunicación y canales oficiales.
En el documento, el organismo explicó que, aunque los asuntos tratados guardaban relación con las competencias presidenciales, algunos apartados se alejaron de los criterios de urgencia y excepcionalidad.
“Si bien la alocución se centró en asuntos que guardan relación con las funciones del Presidente de la República, durante algunos momentos el abordaje temático reiteró mensajes y acciones de la administración nacional que ya han sido tratadas en alocuciones anteriores o versan sobre medidas y perspectivas que se han dado a conocer previamente a la opinión pública a través de medios de comunicación o de las redes de Presidencia, por lo que se distanciaron temporalmente de los criterios de urgencia y excepcionalidad”, señaló la CRC en su informe.
La observación pone el foco en la necesidad de que las alocuciones presidenciales respondan a circunstancias que justifiquen la utilización de un espacio televisivo de alcance nacional y no se conviertan en una repetición de información que ya está disponible por otros canales.
Otro de los aspectos que generó preocupación fue la inclusión de referencias críticas a sectores del periodismo, medios de comunicación y opositores políticos.
Según el informe, este tipo de pronunciamientos plantea interrogantes frente a los principios de pluralismo político y libertad de expresión que deben orientar las alocuciones presidenciales.
“La alocución incluyó críticas a un sector del periodismo y de los medios de comunicación, así como menciones a lo que el Jefe de Estado identificó como sus detractores políticos y a la «izquierda radical». Estas referencias chocan con los principios de pluralismo político y libertad de expresión y opiniones que, conforme a Resolución CRC 8091 de 2025, deben guiar las alocuciones presidenciales”, indicó el organismo regulador.
La CRC cuestionó así que un espacio destinado a la comunicación presidencial se utilizara para incluir señalamientos contra sectores críticos del Gobierno, en lugar de limitarse a los asuntos que justifican este tipo de intervenciones.
El incumplimiento más concreto señalado por la Comisión estuvo relacionado con la duración de la intervención. Según el informe, el Gobierno solicitó una alocución de 45 minutos, pero la CRC autorizó únicamente 30 minutos.
Sin embargo, la transmisión se extendió durante 39 minutos y 37 segundos, es decir, 9 minutos y 37 segundos por encima del tiempo autorizado.
La diferencia entre la duración aprobada y el tiempo que finalmente ocupó la intervención constituye uno de los principales cuestionamientos del organismo regulador, que hizo énfasis en la necesidad de respetar los límites establecidos para el uso de la programación televisiva.
Finalmente, la CRC también llamó la atención sobre la frecuencia de las alocuciones presidenciales. La intervención del 25 de octubre se produjo apenas una semana después de la anterior, realizada el 18 de octubre.
Aunque el organismo reconoció esa recurrencia, advirtió que la repetición semanal de estos espacios podría convertirse en un patrón que debilite el cumplimiento de los criterios que los regulan.
En ese sentido, el informe deja planteados tres ejes de preocupación: el respeto por los tiempos autorizados, la pertinencia y excepcionalidad de los contenidos, y la utilización de las alocuciones en un marco compatible con el pluralismo político y la libertad de expresión.
Las observaciones de la CRC ponen nuevamente sobre la mesa los límites que deben regir las intervenciones presidenciales en los canales nacionales y la importancia de garantizar que estos espacios respondan a su finalidad informativa, sin desconocer los principios que protegen la diversidad de opiniones en una democracia.