Veolia convierte sus plantas de tratamiento en espacios de conservación ambiental

La protección del agua, la conservación de los ecosistemas y la educación ambiental hacen parte de las estrategias que Veolia desarrolla en Montería para impulsar la sostenibilidad. A través de tres ejes fundamentales: descarbonización, descontaminación y regeneración de recursos, la compañía implementa soluciones tecnológicas y actividades comunitarias orientadas a reducir el impacto ambiental y promover el uso responsable de los recursos naturales.
Uno de los principales escenarios de esta apuesta es el Centro de Producción de Agua Potable de Sierra Chiquita, que, según la compañía, abastece a más del 80 % de la población monteriana. A este se suma la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Nororiental, que procesa el 100 % de las aguas residuales urbanas, de acuerdo con lo informado por Veolia. Estas instalaciones cuentan con tecnología SCADA, un sistema que permite supervisar los procesos, optimizar el consumo energético y fortalecer el control ambiental.
Pero su labor va más allá del tratamiento del agua. Las instalaciones también funcionan como espacios de conservación de fauna y flora nativa, además de escenarios de investigación donde estudiantes desarrollan proyectos relacionados con el mejoramiento de los procesos de tratamiento. Paralelamente, más de 3.000 personas han participado en jornadas de sensibilización y educación ambiental impulsadas por la empresa, enfocadas en el ahorro de agua y la protección de los ecosistemas.
Bajo la dirección de su gerente general, Uriel García Pereira, Veolia continúa promoviendo iniciativas que integran tecnología, investigación y participación ciudadana. Con estas acciones, la compañía busca fortalecer la cultura ambiental y demostrar que el cuidado de los recursos naturales no depende únicamente de grandes infraestructuras, sino también del compromiso de las comunidades con la construcción de una ciudad más sostenible.