Alejandro Eder anuncia nuevas demoliciones en Cali y confirma apoyo nacional por $50.000 millones
La Alcaldía de Cali trabaja en 11 frentes de demolición y espera ampliar las intervenciones con apoyo del Gobierno nacional, que anunció $50.000 millones para estas labores. Más de 20.000 familias resultaron afectadas en materia de vivienda.
La demolición de los edificios que quedaron comprometidos estructuralmente tras el terremoto de agosto avanza en Cali. El alcalde Alejandro Eder anunció que la ciudad podría tener que demoler hasta 200 edificaciones y que la meta es finalizar esta etapa, en lo posible, antes de enero de 2027.
El anuncio se produjo durante un nuevo recorrido por el barrio Los Cámbulos, en el sur de la capital vallecaucana, donde actualmente se adelantan trabajos en los edificios D Corpus, Cali Expreses y el Hotel Metrópoli Plaza.
De acuerdo con el mandatario, hasta el momento hay 82 edificaciones, en la ciudad de Cali, autorizadas para ser intervenidas. Sin embargo, las evaluaciones técnicas podrían ampliar considerablemente el número de inmuebles que deberán ser demolidos debido a los daños ocasionados por el movimiento sísmico.
Eder explicó que actualmente funcionan 11 frentes de demolición en diferentes sectores de Cali. La administración busca habilitar otros 11 con el acompañamiento financiero del Gobierno nacional, con el propósito de acelerar las intervenciones y reducir los riesgos asociados a las estructuras afectadas.


“Pueden ser hasta 150 edificios, inclusive hasta 200 los que tendremos que demoler. Estamos trabajando para poder terminar esta dolorosa tarea en lo posible de aquí a enero”, señaló el alcalde.
El proceso representa uno de los principales retos para la recuperación de la ciudad, debido a la cantidad de inmuebles comprometidos y a la necesidad de garantizar condiciones de seguridad en las zonas intervenidas.
La demolición de estas estructuras también constituye un paso previo para avanzar en los proyectos de reconstrucción y recuperación urbana, especialmente en los sectores donde los edificios no podrán volver a ser habitados.
El gerente del Fondo Milagro, Jaime Uribe, reiteró el compromiso del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella con las labores de demolición y recuperación de las zonas afectadas por el terremoto en Cali.
Según explicó, la Nación destinará $50.000 millones para apoyar este proceso, como parte de una estrategia de intervención que también contempla inversiones en vivienda, acueducto, alcantarillado, salud, educación y reactivación económica.
“Vamos a llegar en vivienda, en acueducto y alcantarillado, en salud, en educación, en apoyo a los comercios, reactivación económica. Son muchas las líneas que están de apoyo en el plan de acción específico y llegaremos con toda la capacidad del Gobierno para apoyar la reconstrucción y también la demolición”, afirmó Uribe.
Estos recursos buscan fortalecer la capacidad de respuesta de las autoridades y facilitar el avance de las obras necesarias para recuperar las zonas afectadas.
Además de acelerar las demoliciones, la Alcaldía de Cali tiene como objetivo avanzar en la reconstrucción de los predios intervenidos.
Según Eder, antes de finalizar 2026 podrían comenzar las obras de los primeros edificios de apartamentos en estos terrenos, lo que marcaría el inicio de una nueva etapa para las zonas afectadas.
No obstante, el cumplimiento de este propósito dependerá de los estudios técnicos, la planificación de los proyectos y los procesos necesarios para garantizar que las nuevas construcciones cumplan con las condiciones de seguridad requeridas.
La expectativa de las autoridades es que la demolición de las estructuras inhabitables permita abrir camino a soluciones habitacionales y proyectos de renovación urbana que respondan a las necesidades de las comunidades damnificadas.
Uno de los problemas más urgentes tras el terremoto es la situación de las familias que perdieron sus hogares o no pueden regresar a ellos por los daños estructurales.
De acuerdo con la información entregada, más de 20.000 familias quedaron sin vivienda a raíz de la emergencia. Muchos de los afectados han tenido que alojarse temporalmente en casas de familiares o amigos mientras esperan alternativas para recuperar su estabilidad habitacional.
A esta situación se suman las denuncias de algunos damnificados por los elevados incrementos en los precios de los arrendamientos en Cali, una dificultad que complica la búsqueda de alojamiento para quienes perdieron sus viviendas.
Por eso, las autoridades enfrentan el desafío de avanzar simultáneamente en las demoliciones, la recuperación de la infraestructura y la atención de las necesidades habitacionales de la población.
La meta de la administración municipal es acelerar las intervenciones durante los próximos meses y sentar las bases para la reconstrucción. Mientras tanto, el acompañamiento del Gobierno nacional y los recursos anunciados serán fundamentales para avanzar en una emergencia que continúa afectando a miles de hogares caleños.