Carnaval de Barranquilla llevó sus tambores y colores a la UNESCO en París
Los tambores, los colores y la tradición del Carnaval de Barranquilla llegaron a la sede de la UNESCO en París, donde la reina de 2027, Salwa Maloof Habib, encabezó una delegación que mostró la riqueza cultural de esta fiesta. La visita del viernes marcó su regreso al organismo internacional, cerca de 23 años después de su proclamación como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, en 2003.
El encuentro hizo parte de la gira de promoción internacional impulsada por la Alcaldía de Barranquilla para proyectar a la ciudad como destino turístico y cultural. La soberana estuvo acompañada por Diana Acosta, directora de Carnaval de Barranquilla S.A.S., e integrantes del Congo Grande de Barranquilla, una de las danzas más antiguas y representativas de la celebración.
Durante la reunión con Fumiko Ohinata, secretaria de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003, Salwa destacó que el Carnaval es mucho más que una celebración. Según las cifras expuestas por la reina, reúne a más de 30.000 hacedores, genera 300.000 empleos y alcanza casi seis millones de espectadores, reflejando su impacto cultural, social y económico.
Ohinata resaltó el valor de estas fiestas como espacios de diversidad, inclusión y participación comunitaria, y señaló la importancia de dar voz a niños, jóvenes y adultos mayores. La visita puso en el centro a los hacedores que mantienen vivas las danzas, la música y las tradiciones que identifican al Carnaval de Barranquilla ante el mundo.