Pico de infecciones respiratorias prende las alertas: cuatro hábitos pueden reducir contagios en casa
Los cambios de temperatura y la circulación de virus respiratorios aumentan la preocupación durante esta temporada. Lavarse las manos, cubrirse al estornudar, limpiar superficies y usar tapabocas cuando hay síntomas pueden ayudar a disminuir la transmisión dentro del hogar.
Las infecciones respiratorias vuelven a poner en alerta a las familias en medio de una temporada marcada por cambios de temperatura y el fortalecimiento del fenómeno de El Niño. El Ideam confirmó que las condiciones asociadas a este fenómeno continúan presentes y podrían mantenerse hasta comienzos de 2027, aunque sus efectos climáticos varían según cada región del país.
Uno de los virus que mayor vigilancia genera es el de la influenza. La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se presentan alrededor de mil millones de casos de gripe estacional en el mundo, entre tres y cinco millones de ellos graves, con entre 290.000 y 650.000 muertes respiratorias asociadas.
Frente a este panorama, una de las principales recomendaciones es reforzar el lavado de manos con agua y jabón, especialmente después de toser, estornudar, sonarse, usar el baño o regresar a casa. La higiene frecuente ayuda a reducir la posibilidad de llevar virus de las manos hacia la nariz, los ojos o la boca.
También es importante cubrirse al toser o estornudar, preferiblemente con un pañuelo desechable o con la parte interna del codo, y desechar inmediatamente los pañuelos utilizados. Otra medida sencilla es limpiar con frecuencia objetos y superficies de alto contacto como celulares, manijas, mesas y juguetes.
Cuando una persona presenta síntomas de infecciones respiratorias, el uso de tapabocas puede disminuir la exposición de quienes se encuentran alrededor, especialmente adultos mayores, niños pequeños y personas con mayor riesgo de complicaciones. La OMS recuerda además que la vacunación es la principal herramienta para prevenir cuadros graves de influenza.
La clave está en no esperar a que toda la familia esté enferma para tomar precauciones. Acciones cotidianas como lavarse correctamente las manos, mantener una buena higiene respiratoria, limpiar superficies y evitar exponer a otras personas cuando hay síntomas pueden convertirse en una primera barrera frente a los contagios.