¡Extorsión entre rejas! Hallan caletas en penales de Barranquilla y Valledupar
Escondidos en techos, baños y lugares de difícil acceso estaban celulares, tarjetas SIM, cargadores y hasta hojas con información que ahora podrían convertirse en piezas clave para descubrir cómo estarían operando extorsiones desde las cárceles hacia diferentes regiones del país.
Las rejas no necesariamente estarían frenando el negocio de la extorsión. Una serie de procedimientos realizados en establecimientos penitenciarios de Barranquilla y Valledupar dejó al descubierto caletas donde permanecían ocultos teléfonos celulares y otros elementos que podrían estar relacionados con llamadas y mensajes extorsivos.
Las diligencias se desarrollaron en dos patios de los establecimientos carcelarios El Bosque y La Modelo, en Barranquilla, y en La Tramacúa, en Valledupar.
El balance dejó 20 teléfonos celulares incautados: 18 fueron encontrados durante los procedimientos realizados en Barranquilla y otros dos en Valledupar.
Pero entre todos los equipos hay dos que concentran especialmente la atención de los investigadores, debido a que serían de interés dentro de procesos que adelanta la Fiscalía contra presuntos cabecillas de ‘Los Costeños’.
Caletas en techos y baños
Encontrar los dispositivos no fue sencillo. Los elementos permanecían escondidos en caletas acondicionadas en techos, baños y otros puntos de difícil acceso dentro de los centros penitenciarios.
Además de los celulares, fueron encontradas tarjetas SIM, cargadores, libretas, hojas con información y sustancias que serían estupefacientes.
Ahora comienza otra parte clave de la investigación: revisar qué información contienen los dispositivos.
Fiscales especializados del Gaula, junto con investigadores del CTI y la Policía, buscan establecer si los teléfonos fueron utilizados para contactar víctimas, realizar amenazas o exigir dinero desde el interior de las cárceles.
Operativos llegaron a otras cárceles
De manera paralela se realizaron procedimientos en otros establecimientos penitenciarios, entre ellos Picaleña, Bellavista y Barne.
En estas acciones fueron capturadas tres personas que, de acuerdo con la información conocida, estarían involucradas en un caso de secuestro.
Las investigaciones continuarán para establecer quiénes utilizaban los equipos y qué casos podrían estar relacionados con ellos. Cada llamada, contacto o conversación almacenada en los celulares podría ayudar a reconstruir las redes que presuntamente continúan delinquiendo desde detrás de las rejas.