Cartagena estrena renovado Puerto Duro con miradores, cultura y nuevos espacios turísticos
Lo que durante años fue principalmente un punto de paso hacia el Centro Histórico ahora busca convertirse en una parada turística más para quienes visitan Cartagena. Puerto Duro reabrió sus espacios renovados con una intervención que combina movilidad, patrimonio, cultura y nuevas experiencias alrededor de la laguna de Chambacú.
Uno de los cambios más visibles es la recuperación de la India Catalina, monumento emblemático de la ciudad que volvió a ocupar un lugar destacado dentro del sector.
También fueron instaladas las nuevas Letras de Cartagena, trasladadas desde las playas de Marbella y intervenidas artísticamente por creadores locales con elementos relacionados con la identidad de la ciudad.

Un nuevo mirador sobre la laguna
La transformación incluye un muelle-mirador sobre la laguna de Chambacú, acompañado de un embarcadero para las tradicionales Chambaculeras, con el propósito de integrar los recorridos por los cuerpos de agua a la experiencia turística del Centro Histórico.
El espacio cuenta además con un cerramiento destinado a proteger el ecosistema de manglar y facilitar el desarrollo de actividades turísticas de manera organizada.
Puerto Duro también incorporó una bahía para las chivas turísticas, buscando ordenar la operación de estos vehículos y mejorar la movilidad en uno de los accesos más transitados de la ciudad.

Más espacio para la movilidad
La renovación también incluyó obras viales. En la avenida Luis Carlos López se habilitó un tercer carril de 128 metros de longitud y 2,90 metros de ancho, con el objetivo de mejorar el flujo vehicular hacia Chambacú, El Cabrero, Marbella, Mallplaza y el Centro Histórico.
La intervención contempla además nuevos bordillos para organizar la circulación y reducir los puntos de congestión que se presentan habitualmente en este corredor.
Recuperan el Baluarte de San Miguel
Otro de los componentes destacados es la recuperación del Baluarte de San Miguel, parte del sistema de fortificaciones de Cartagena que se encontraba en condiciones de deterioro.
Los trabajos incluyeron restauración estructural, limpieza de fachadas, renovación de pavimentos y recuperación de zonas verdes, además de la construcción de baterías sanitarias públicas.
La parte superior del baluarte fue acondicionada como espacio urbano y cultural, desde donde ahora se pueden apreciar referentes de la ciudad como el Castillo de San Felipe de Barajas, el cerro de La Popa y la calle de la Media Luna.
Con esta renovación, Puerto Duro busca dejar de ser únicamente un punto de conexión con el Centro Histórico y convertirse en un nuevo escenario para disfrutar la historia, la cultura y los paisajes de Cartagena.