Juliana Guerrero renunció como delegada presidencial para atender investigación por presunta corrupción
Juliana Guerrero presentó su renuncia irrevocable como delegada del presidente de la República ante el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar. La decisión, que fue comunicada a través de sus abogados, tiene efecto inmediato y marca su salida del órgano directivo de la institución.
Según explicó la exfuncionaria, la renuncia obedece a la necesidad de concentrar todos sus esfuerzos en las investigaciones que actualmente adelantan las autoridades y en responder a los cuestionamientos públicos que ha enfrentado en los últimos meses. Asimismo, manifestó su disposición de comparecer ante los organismos competentes y atender cada una de las citaciones que le sean requeridas.
En la comunicación enviada, Guerrero también expresó su agradecimiento al presidente Gustavo Petro por la confianza depositada en ella para desempeñar esa representación, así como al Ministerio de Educación, a la Universidad Popular del Cesar y a los integrantes del Consejo Superior Universitario por el trabajo realizado durante su gestión.
La renuncia se produce en medio de las investigaciones que rodean a la exfuncionaria y mientras avanzan las actuaciones de las autoridades competentes. Con su decisión, Juliana Guerrero busca enfrentar el proceso judicial y administrativo sin ejercer funciones dentro del máximo órgano de dirección de la universidad.