Juliana Guerrero y su hermana, en la mira de la Fiscalía por presunta corrupción
La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación formal contra Juliana Andrea Guerrero Jiménez y su hermana Verónica Guerrero Jiménez para establecer si incurrieron en posibles irregularidades relacionadas con contratación pública. La Dirección Especializada contra la Corrupción asumió el caso y ya ordenó las primeras labores de policía judicial para recaudar pruebas.
La investigación se originó tras una publicación de la revista Semana, que recopiló testimonios de empresarios, chats de WhatsApp, audios y comprobantes de consignaciones. Según las denuncias, desde el segundo semestre de 2024 las hermanas habrían ofrecido gestionar contratos con entidades del Estado a empresarios de Norte de Santander, Cesar, Valle del Cauca y Santander.
Los denunciantes aseguran que primero debían pagar un millón de pesos por una reunión inicial y, posteriormente, entregar hasta 200 millones de pesos, además del 10 % del valor de cada contrato prometido. Tres empresarios afirman haber entregado más de 600 millones de pesos sin que los proyectos se concretaran ni les devolvieran el dinero.
Los documentos conocidos también mencionan supuestas gestiones ante ministerios y entidades nacionales, así como conversaciones en las que las hermanas aseguraban tener acceso a altos funcionarios del Gobierno. En algunos chats aparece la expresión “jefe de jefes”, que, según los denunciantes, hacía referencia al presidente Gustavo Petro para generar confianza sobre el avance de los trámites. El caso incluye además declaraciones de la exdirectora del Dapre, Angie Rodríguez, quien reiteró sus denuncias sobre la presunta influencia de Juliana Guerrero en distintas dependencias del Ejecutivo.