“Los grupos criminales no eligen presidentes”: respuesta del ministro de Defensa genera controversia
La respuesta fue interpretada por numerosos usuarios en redes sociales como evasiva y poco contundente frente a una denuncia que involucra posibles afectaciones a la libertad del voto.
Las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, sobre las denuncias de presiones de grupos armados a votantes en varias regiones del país han generado una ola de críticas en redes sociales y entre sectores políticos, que consideran que su respuesta no abordó de manera directa la preocupación planteada por varios gobernadores a pocas horas de la segunda vuelta presidencial.

Ministro de Defensa y su respuesta
Durante una entrevista con la periodista Johana Amaya, de Noticias RCN, el jefe de la cartera de Defensa fue consultado por las denuncias realizadas por mandatarios regionales de departamentos como Antioquia, Meta, Tolima y Caquetá, quienes han advertido sobre supuestas intimidaciones de estructuras criminales para influir en la decisión de los electores. Sin embargo, en lugar de referirse puntualmente a esos señalamientos, Sánchez aseguró que la información de inteligencia apunta principalmente a casos de extorsión y afirmó que los grupos criminales “no eligen presidentes”.
La respuesta fue interpretada por numerosos usuarios en redes sociales como evasiva y poco contundente frente a una denuncia que involucra posibles afectaciones a la libertad del voto. Aunque el ministro reconoció que el riesgo de constreñimiento electoral podría existir, también citó versiones de líderes comunitarios que contradicen los reportes de algunos gobernadores y mencionó estudios de la Misión de Observación Electoral (MOE) sobre la autonomía de los votantes en zonas con presencia de grupos ilegales.
Las reacciones se centraron en que la pregunta buscaba conocer qué acciones concretas está adelantando el Gobierno frente a las denuncias de presión armada, mientras que la respuesta terminó enfocándose en cuestionar el alcance de esas advertencias y en destacar que no existe una relación directa entre la presencia de grupos criminales y la decisión final de los electores. Para muchos analistas y ciudadanos, el pronunciamiento dejó más interrogantes que certezas en un momento especialmente sensible para la democracia colombiana.