Falleció Marlore Anwandter, la mujer que puso a cantar a generaciones de niños en Latinoamérica
Sus canciones enseñaron las vocales, despertaron la imaginación y acompañaron la niñez de varias generaciones. Marlore Anwandter, creadora de Canticuentos y referente de la música infantil en Latinoamérica, falleció a los 92 años dejando un legado imborrable en la educación y la cultura.

La música infantil latinoamericana está de luto. A los 92 años falleció Marlore Anwandter, compositora, pedagoga y creadora de Canticuentos, un proyecto que marcó la infancia de millones de niños con canciones que combinaron educación, imaginación y diversión.
La noticia de su fallecimiento, ocurrido el pasado 10 de junio en Missouri, Estados Unidos, ha despertado una ola de recuerdos entre quienes crecieron escuchando sus canciones y aprendiendo con las historias musicales que se convirtieron en parte de la cultura popular de América Latina.
Marlore Anwandter revolucionó la música infantil en 1975 con el lanzamiento de Canticuentos, una propuesta innovadora para la época que utilizaba la música como herramienta de aprendizaje y entretenimiento. Su estilo logró conectar con niños, padres y educadores, convirtiéndose rápidamente en un referente para la educación a través del arte.
Anwandter deja un legado infantil
Canciones como La Ronda de las Vocales, La Bruja Loca, El Pirata Feroz, Sammy el Heladero, La Iguana y el Perezoso y El Ratón Japonés trascendieron generaciones y hoy siguen siendo recordadas por quienes crecieron escuchándolas en hogares, colegios y espacios educativos.
Más que una compositora, Anwandter fue una educadora que entendió el poder de la música para estimular la creatividad, fortalecer el aprendizaje y despertar la imaginación de los más pequeños. Su legado logró cruzar fronteras y mantenerse vigente durante más de cinco décadas.
A lo largo de su carrera recibió importantes reconocimientos por su aporte a la cultura y la educación infantil, entre ellos un Disco de Platino y el Latin Grammy 2025 al Mejor Álbum Infantil, distinciones que consolidaron el impacto de su obra en el continente.
Con su partida se despide una de las voces más influyentes de la música para niños en Latinoamérica. Sin embargo, sus canciones seguirán vivas en la memoria de millones de personas que aprendieron a cantar, jugar y soñar gracias a un repertorio que hoy forma parte de la historia cultural de la región.