La “casa de los horrores”: pareja aisló a sus hijos por 4 años por temor al covid
Una pareja germano-estadounidense fue condenada en España luego de comprobarse que mantuvo a sus tres hijos completamente aislados del mundo durante más de tres años y medio en una vivienda ubicada en Oviedo, al norte del país. El caso, conocido por medios europeos como la “casa de los horrores”, salió a la luz gracias a las sospechas de una vecina que durante meses documentó movimientos extraños en la casa.
Los condenados fueron identificados como Christian Steffen, de 54 años, y Melissa Ann Steffen, de 49, quienes recibieron una pena de dos años y diez meses de prisión por violencia psicológica habitual y abandono familiar. Según la investigación, los padres aseguraban que mantenían a sus hijos encerrados para “protegerlos” del covid-19.
Las autoridades descubrieron que los menores —un niño de 10 años y unos mellizos de ocho— no asistían al colegio, no tenían contacto con otras personas y llevaban años sin controles médicos. Los fiscales revelaron además que los mellizos no sabían leer ni escribir cuando fueron encontrados, ya que eran educados únicamente por sus padres dentro de la vivienda.
El caso comenzó a destaparse cuando una vecina llamada Silvia notó comportamientos sospechosos en la casa. La mujer elaboró durante meses un registro detallado de entregas de supermercado, movimientos de cortinas y sonidos infantiles. Las alarmas crecieron por la cantidad de pañales que llegaban al lugar y porque el padre apenas salía para recoger pedidos o correspondencia.
Cuando las autoridades ingresaron a la vivienda en abril de 2025 encontraron condiciones insalubres, basura acumulada, pañales sucios y señales preocupantes en el estado físico y emocional de los niños. Según los investigadores, los menores caminaban encorvados, tenían dificultades motoras y mostraban asombro al ver el exterior por primera vez en años. Uno de ellos incluso se arrodilló sobre el césped para tocarlo.
Tras el rescate, los tres menores quedaron bajo protección de servicios sociales en España y actualmente reciben atención psicológica especializada. La justicia también retiró temporalmente la patria potestad a los padres, les prohibió acercarse a sus hijos y ordenó una indemnización de 30.000 euros para cada menor mientras la defensa estudia una posible apelación.