La Policía Metropolitana celebra 12 años de servicio con un acto de gratitud y compromiso
Con un profundo sentimiento de gratitud y reflexión, Montería vivió este 1 de mayo una jornada que quedó marcada en los corazones de todos los presentes. En un acto lleno de emoción, la comunidad y sus autoridades se unieron para rendir homenaje a aquellos que, día tras día, arriesgan sus vidas por velar por la seguridad y tranquilidad de todos. Un momento para agradecer a quienes, en silencio, cumplen con su deber sin esperar nada a cambio, y para recordar que la verdadera fuerza de un pueblo radica en la unión y el amor por su bienestar.
Fue entonces cuando la Policía Metropolitana San Jerónimo de Montería, que este 1 de mayo celebró 12 años de servicio, se destacó como el pilar fundamental de esta comunidad. Desde su creación, ha sido la protectora incansable de la vida, honra y bienes de los monterianos. Con valentía y dedicación, ha estado al frente de cada desafío, apoyando no solo a la capital, sino también a los municipios cercanos como Cereté, Ciénaga de Oro, San Pelayo y San Carlos. “Mirar atrás es reconocer que cada logro alcanzado ha sido guiado por la voluntad divina. Estos años no solo se cuentan en cifras, sino en la tranquilidad de los hogares y en la confianza sembrada en cada calle”, compartió uno de los asistentes, emocionado por el sacrificio y la entrega.
Policía Metropolitana celebra 12 años
El coronel Héctor Ruiz Arias, comandante de la Policía Metropolitana, no solo agradeció a Dios y a las familias de los uniformados, sino también a todos los ciudadanos por su constante apoyo. “Agradecemos a Dios, a nuestras familias y a la ciudadanía por la confianza depositada en nuestra labor. Seguiremos trabajando con honor, fe y determinación para responder a los desafíos actuales y continuar siendo garantes de tranquilidad en Montería y los municipios que conforman nuestra jurisdicción”, aseguró el coronel, reafirmando el compromiso de la institución.
El acto culminó con una profunda plegaria por la protección de los miembros de la policía, un llamado de esperanza y fe para continuar sirviendo con honor y nobleza: “Señor, gracias por darnos la templanza necesaria para servir con nobleza y honor”.