“Solo cuidan a los bandidos”: Char arremete contra la paz total del Gobierno
El miedo ya se volvió rutina en varios barrios de Barranquilla. Negocios cerrados, vecinos encerrados y calles donde ya ni se puede estar tranquilo. Esa fue la realidad que expuso el alcalde Alejandro Char tras recorrer el barrio Bella Arena, en el suroriente de la ciudad.
Allí, en medio de la comunidad, lanzó una crítica directa a la política de Paz Total, asegurando que hoy la gente vive con miedo mientras los delincuentes siguen operando. “Esto es lo que nos ha traído la paz total: todo el barrio extorsionado”, dijo, visiblemente molesto.
El señalamiento no quedó solo en palabras. Comerciantes y vecinos respaldaron su denuncia: aseguran que las extorsiones han obligado al cierre de tiendas y pequeños negocios. Datos de gremios locales apuntan a más de 200 establecimientos cerrados en los últimos años por presión de bandas criminales.
Barranquilla bajo presión por la extorsión
En sectores como Bella Arena, la situación ya impacta la vida diaria. “No queda ni una tienda”, “no podemos ni sentarnos afuera”, le reclamaban los habitantes al alcalde. La escena refleja una ciudad donde la seguridad se volvió prioridad urgente y donde el costo del miedo lo están pagando los ciudadanos.
Frente a ese panorama, Char defendió las acciones locales: anunció inversiones en espacio público como el parque Los Canosos y obras como el cubrimiento de un arroyo. Pero insistió en que sin control a la criminalidad, estos esfuerzos se quedan cortos.
Además, destacó el fortalecimiento de la fuerza pública con nuevas estaciones de Policía, como la proyectada en Riomar, financiadas —según dijo— con la tasa de seguridad que pagan los barranquilleros.
El mensaje final fue una advertencia política: mientras desde el Gobierno, según él, “los bandidos están de fiesta”, en Barranquilla —asegura— no bajarán la guardia. La tensión queda abierta y el debate sobre seguridad vuelve a encenderse en la ciudad.