Petro entregó colegio – universidad sin servicios públicos y 4 meses después sigue cerrado
Inauguran colegio… pero olvidan lo más básico: no tiene agua. Cuatro meses después del acto oficial encabezado por el presidente Gustavo Petro, el colegio-universidad de El Tarra sigue cerrado, convertido en un elefante blanco que nunca pudo recibir estudiantes.
Lo que se vendió como un proyecto histórico para transformar el Catatumbo —con más de 8.000 millones de pesos invertidos— hoy es una estructura vacía, sin servicios públicos y sin fecha clara de apertura. Mientras hubo discursos, aplausos y música en la inauguración, nadie mencionó que la obra no tenía acceso a agua potable.
Detrás del escándalo hay una cadena de errores difíciles de justificar: primero se aseguró que sí había acueducto, luego se confirmó que no existía cobertura en la zona. Aun así, la construcción siguió adelante como si nada, ignorando una falla que hoy mantiene el proyecto paralizado.
La solución llegó tarde y mal. El acueducto empezó a construirse cuando el colegio ya estaba prácticamente terminado, y ahora acumula retrasos que siguen aplazando su funcionamiento. Entre tanto, cientos de estudiantes continúan sin acceso a las instalaciones prometidas.
El resultado es indignante: un colegio nuevo que no sirve, millones de pesos comprometidos y una comunidad que sigue esperando. Lo que debía ser un símbolo de progreso terminó convertido en otro ejemplo de improvisación y promesas incumplidas.