Corralejas en Purísima: fiesta en medio de la emergencia que vuelve a dividir opiniones
En Purísima, las corralejas siguen siendo un tema central dentro de la agenda cultural y política del municipio. Para un sector de la comunidad, un alcalde que se respete debe respaldar la realización de estas festividades, consideradas por muchos como una tradición que no puede faltar, incluso cuando el pueblo atraviesa situaciones difíciles como ahora las inundaciones. En ese contexto, los mandatarios locales enfrentan una fuerte presión social para garantizar la realización de las fiestas. En el imaginario de algunos habitantes, un alcalde que decida no organizarlas corre el riesgo de ser mal calificado por la comunidad, porque estas celebraciones son vistas como parte esencial de la identidad cultural del municipio.
Comenzaron a trasladarse los palcos hacia Purísima
Purísima está inundado en una época que suele ser seca y polvorienta. Sin embargo, la situación se presentó tras el paso del frente frío que afectó al departamento de Córdoba. En medio de ese panorama, y tras finalizar las corralejas en el vecino municipio de Palmito, en Sucre, comenzaron a trasladarse los palcos hacia Purísima. Las estructuras, que ya habían sido contratadas antes de la emergencia, fueron llevadas hasta el predio ubicado en la vía Lorica–Momil, donde en los últimos años se realizan estas tradicionales fiestas.

El alcalde César Casarrubia llegó a plantear la posibilidad de suspender las corralejas de Purísima este año, pese a que gran parte de la logística ya estaba contratada. Sin embargo, un sector de la comunidad insiste en que se gestionen los permisos necesarios para que la celebración se realice. La discusión también tiene voces críticas. Algunos habitantes consideran que no es momento para fiestas, teniendo en cuenta que centenares de familias de barrios como Los Caracoles, San Rafael, San Francisco y El Pozo permanecen afectadas por las inundaciones.
